Los desastres tienen un impacto severo en la salud mental de los sobrevivientes. A pesar de que los desastres varían en términos de su naturaleza y de su impacto, las reacciones psicológicas y emocionales de las personas tienden a ser las mismas. Estas respuestas incluyen aturdimiento, negación, miedo y desesperación, mientras los sobrevivientes confrontan las numerosas pérdidas a causa del desastre, tales como pérdida de seres queridos, pérdida de vivienda y de trabajo.
Muchos sobrevivientes pueden retornar a un sentimiento de normalidad y reajustarse emocionalmente después de un desastre. En la mayoría de los casos, el brindar ayuda material y apoyo comunitario, es suficiente para ayudar a las personas a reconstruir sus vidas y a retomar el sentimiento de control. Sin embargo, algunas personas no logran recuperarse fácilmente. En estos casos, los sobrevivientes pueden experimentar depresiones severas, ansiedad severa, deseos de suicidarse, y otras respuestas psicológicas graves.
Los trabajadores humanitarios y los voluntarios quienes ayudan a los sobrevivientes no son inmunes a los efectos psicológicos en estas situaciones. En muchos casos, un grupo pequeño de voluntarios se enfrentan al reto de responder a un desastre grande, trabajando largas horas, con recursos mínimos y con experiencia y capacitación limitada. Esto causa un alto nivel de estrés y de agotamiento en los trabajadores. Además, muchas veces, ellos también son afectados por el desastre, y experimentan el mismo sufrimiento y angustia de los sobrevivientes.
En 1991, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja lanzó el Programa de Apoyo Psicosocial (PAP) como parte de la División de Salud y Asistencia. Esto fue basado en el reconocimiento por la Federación de la importancia de la atención de las necesidades psicológicas de los sobrevivientes y lo trabajadores humanitarios en el periodo subsiguiente a un desastre. Desde entonces, el PAP ha sido integrado a varios programas y actividades de la Federación en el mundo entero relacionados con Primeros Auxilios, Salud y Asistencia, Bienestar Social y Reducción de Riesgos
Se ha enfatizado en Latinoamérica y el Caribe la necesidad de un enfoque continental para el apoyo psicosocial
para que se mejore y sistematice la atención de las personas vulnerables, y para que también se fortalezcan y mejoren
las capacidades institucionales y de la comunidad. Esta estrategia común para Latinoamérica y el Caribe se
detalla en el documento del Plan Estratégico para el Apoyo Psicosocial 2006-2010.
Principales objetivos:
- Ayudar a trazar el mapa del futuro trabajo en apoyo psicosocial.
- Guiar las Sociedades Nacionales en establecer y mejorar de apoyo psicosocial como parte de su trabajo.
- Asistir en la formulación, ejecución y evaluación de programas de Apoyo psicosocial.
- Asistir en la negociación y asegurar el financiamiento a largo plazo para programas y proyectos en apoyo psicosocial.
|