Peligroso huracán Isabel

17 de septiembre de 2003

Por: Eva M. Calvo

Todos los pronósticos apuntan a que el huracán “Isabel” llegará a tierra, el jueves 18 de septiembre, con gran fuerza, lo que puede ocasionar un grandes destrozos y pérdidas en la costa este de Estados Unidos.

Con unos vientos de hasta 200 Km. por hora, “Isabel” es una de las peores tormentas que han asolado Estados Unidos en los últimos años. El peligroso huracán continúa su ruta hacia los estados de Virginia y Carolina del Norte, donde las autoridades han recomendado a cientos de miles de personas a abandonar sus casas.

Ambos estados han declarado el estado de emergencia y las autoridades han solicitado a los habitantes que se preparen. Asimismo, el estado de Washington ha declarado el estado de alerta, ya que “Isabel”, también podría asolar esta parte del país.

Tanto la Cruz Roja Americana como las autoridades locales han pedido a la población de la zona que se prepare y esté en alerta parea evitar daños mayores.

Aunque en las últimas horas, la intensidad de "Isabel" ha disminuido, es ahora, un huracán de categoría dos en la escala Saffir-Simpson, se teme que pueda llegar a alcanzar la categoría 5 (la categoría más alta). Por ello, los expertos advierten que los cambios de intensidad de los grandes huracanes son algo normal y que la población no debe confiarse.

“Las tormentas de esta intensidad pueden causar daños estructurales en casas y edificios, así como derribar árboles grandes”, ha dicho Ray Steen, portavoz de la Cruz Roja Americana.
“Estamos aconsejando a la población que se prepare. Es fundamental que tengan listos sus kits de emergencia, que deben contener, entre otras cosas, alimentos, agua, baterías, linternas y lámparas de de gas”, resalta Steen.

Las filiales de la Cruz Roja Americana ya han puesto en marcha su campaña de sensibilización y preparación para desastres en sus respectivas comunidades, y transmiten a la población consejos básicos de actuación.

Igualmente, la Cruz Roja Americana se está preparando para prestar asistencia a las cientos de miles de personas que han sido evacuadas. Los voluntarios de la Cruz Roja están preparados para prestar apoyo psicológico a los afectados, así como proporcionar material de socorro -comida, agua y mantas- en los albergues que se instalen.

Los voluntarios de la Cruz Roja colaboran en la instalación de líneas de contención de las aguas, ya que los meteorólogos también han pronosticado grandes mareas y oleajes en la costa atlántica del país.

Por su parte, la Federación Internacional está monitoreando la situación y ha estado en alerta en las últimas semanas, ya que además Isabel, otras dos tormentas –Fabián e Ignacio- han asolado la región.

De acuerdo con las predicciones para esta temporada, que terminará el 30 de noviembre, se espera que se produzcan 14 tormentas tropicales, de los cuales ocho podrían convertirse en huracanes. Hasta el momento, se han formado el número de tormentas señaladas y cuatro huracanes, dos de gran intensidad: "Fabián", que alcanzó la categoría 4 e "Isabel".