Miércoles, 25
noviembre de 2003
Reunión de presidentes
de Cruz Roja de América
La "Declaración de Ávila" llevará a
Ginebra la necesidad de abrir la Cruz Roja al voluntariado Cruz
Roja se ha fijado como objetivo desarrollar en sus organizaciones
de América Latina "políticas
y estrategias del voluntariado" para aumentar el colectivo
de voluntarios, a la vez que hacer un seguimiento y valoración
permanente de este trabajo". Así se pone de manifiesto
en la "Declaración de Ávila", con
la que se cerró ayer la séptima reunión
de presidentes de sociedades nacionales de Cruz Roja del
continente americano y que será llevada a la próxima
asamblea internacional, que se celebra a partir del jueves
en Ginebra.
El presidente de Cruz Roja de
Perú, Edgardo Calderón,
explicó que las conclusiones de la reunión
pretenden "implantar e implementar procesos y herramientas
en la gestión del voluntariado" fortaleciendo
la captación, fidelización, formación
y reconocimiento de la acción voluntaria, a la vez
que promoviendo un seguro a quienes despliegan esa acción
voluntaria. Para llevar a cabo estas iniciativas, propusieron "potenciar
el intercambio, la información y el trabajo en red".
Por su parte, el presidente de
Cruz Roja Española
y presidente de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Internacional
destacó que el principal reto de las sociedades nacionales
de América es "fidelizar" el voluntariado,
especialmente el de los jóvenes.
Presencia
de jóvenes
A
la vez, la declaración elaborada por los 35 presidentes
de Cruz Roja en los distintos países de América
quieren que el voluntario "sea incluido en las estructuras
formales e informales de participación de cada sociedad
nacional de Cruz Roja", promoviendo además el
liderazgo de los jóvenes de esta organización
no gubernamental.
Según las conclusiones de la reunión, Calderón
destacó la necesidad de que la federación promocione
la elaboración de análisis y estudios de las
tendencias continentales de la acción voluntaria.
También se han propuesto apoyar "la formación
de espacios para el intercambio", crear herramientas
y difundir políticas favorables a la acción
voluntaria, junto a la evaluación de estrategias del
voluntariado y el apoyo a los órganos de gobierno
en la aplicación, formación y puesta en marcha
de programas en este ámbito.
Declaración de Ávila
La "Declaración de Ávila" se produce
-recordó- a dos años de haberse celebrado el
año internacional del Voluntariado declarado por Naciones
Unidas, cuando el movimiento internacional de la Cruz Roja
y Media Luna Roja asumió "una reflexión
profunda y compromisos sobre su gran capital social, el voluntariado,
de cara a los desafíos actuales, que permitan adecuar
la política sobre voluntariado del movimiento en relación
con las necesidades sociales emergentes y re-emergentes".
Preguntado sobre la independencia
que las sociedades nacionales de Cruz Roja mantienen en
Sudamérica respecto a los
gobiernos, Calderón dijo que la organización "ha
hecho un gran esfuerzo" que "de forma negativa
ha provocado que muchas veces no recibamos ayuda de los gobiernos".
Independencia de los gobiernos " Como no hemos recibido ayudas de los gobiernos -dijo-,
seguimos siendo sociedades muy pobres que tenemos que buscar
los recursos en acciones heroicas, de ahí que no tengamos
muchos problemas con los poderes o las coyunturas políticas".
Aunque "allí vivimos una eclosión social
producto de la pobreza y de cambios políticos que
provoca que a veces la intervención de los voluntarios
Cruz Roja sea de más riesgo y más conflictiva",
señaló el representante peruano, quien destacó "el
uso de la integridad" de la organización respecto
a los principios humanitarios, y de neutralidad y parcialidad.
Fuente: www.aviladigital.com
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