Noche de Paz…, noche de temblor. Temblorosa noche navideña en Costa Rica y Panamá

 

Por Alejandra Araúz

A miles de ticos y panameños de la Zona Sur y Puerto Armuelles, respectivamente, la noche de Navidad en lugar de traerles paz, dicha y regocijo, les trajo temor, desesperanza y hasta luto, cuando un sismo de 6.1 grado en la escala Richter, sacudió a ambas poblaciones pasada la media noche.

“Me encontraba durmiendo y lo que me despertó fue el movimiento de la cama y el ruido de las cosas que se caían”, contaba todavía con temor en su anciano rostro, Graciela Araúz, residente en la comunidad de El Retorno, una de las áreas más afectadas en el lado panameño.

De acuerdo a fuentes oficiales, los daños causados en el distrito de Barú (fronteriza provincia de Chiriquí en Panamá) por el movimiento telúrico ascienden a dos muertos, 28 heridos y 250 viviendas afectadas, de las cuales alrededor de una docena fueron pérdida total.

Así mismo, cuatro escuelas, nueve iglesias, doce puentes, cinco cuarteles de policía, dos estadios y el muelle fiscal sufrieron daños de diversas magnitudes. Mientras, tres tramos carreteros presentan fisuras de dos a cuatro pulgadas, varios segmentos de tuberías de suministro de agua potable – aún sin precisar-- y dos hospitales están por evaluar.

En tanto que en la Zona Sur de Costa Rica, los Comités de Cruz Roja del área reportaron daños estructurales en varias viviendas, incluyendo el desplome total de por lo menos diez de ellas y hundimientos en carreteras, principalmente en las comunidades rurales Naranjo de Laurel y Alto Conte de Laurel.

De igual modo se vieron afectados en su infraestructura, el puente sobre el Río Corredores y el Hospital de Ciudad Nelly en el cantón de Corredores, que pese a sus limitaciones, causadas por el movimiento telúrico, atendió alrededor de 45 personas con golpes varios. No se registraron víctimas fatales.

Reacción oportuna y efectiva

La inmediata activación de un operativo de respuesta, por parte de los estamentos de seguridad y socorro, entre ellos la Cruz Roja Costarricense, el cual incluyó la evaluación de daños, nivel de afectación en la zona y la movilización de personal desde la capital hacia las regiones afectadas, contribuyó enormemente a la atención primaria de las personas heridas, así como al restablecimiento oportuno de los servicios públicos.

Mientras, que al otro lado de la frontera y antes de ser declarado el distrito de Barú “Zona de Urgencia Notoria”, la misma tarde del día de Navidad, la presidenta panameña, Mireya Moscoso, se había trasladado, junto a varios de sus ministros, a la región de Puerto Armuelles, en donde la aplicación del Plan Nacional de Emergencia les permitió trabajar con rapidez.

Moscoso prometió a los damnificados ayuda para la rehabilitación y hasta reconstrucción de las viviendas con daños más severos. Para el día posterior al temblor, varias de las casas mayormente afectadas habían sido demolidas, por cuadrillas del Ministerio de la Vivienda.

Por su parte, la Cruz Roja Panameña, con el apoyo de la Federación Internacional y unos treinta voluntarios locales, está participando de la etapa de rehabilitación, suministrando entre las familias más afectadas, 200 toldas plástica, mil frazadas y varias docenas de camas, así como un camión cisterna con agua potable y bidones para su almacenamiento, equipo sanitario y médico.

Voluntarios de la Cruz Roja Panameña levantan una carpa que servirá de refugio a una familia, cuya vivienda fue duramente dañada por el temblor que sacudió en la madrugada del pasado 25 de diciembre a la localidad fronteriza de Puerto Armuelles.
 
El Centro de Operaciones de Emergencia, COE, en Puerto Armuelles Chiriquí, desde donde se coordinó la ayuda inmediata ofrecida por el gobierno nacional y otros estamentos e instituciones de seguridad y socorro.
 
Así quedo esta vivienda de la comunidad de El Retorno en, Puerto Armuelles, luego de ser demolida en su totalidad, debido a los graves daños que sufrió producto del temblor de la madrugada de Navidad.
 
Un ciclista pedalea por una de las varias calles averiadas en el sector de Laurel de Naranjos tras el temblor ocurrido en la madrugada de la Navidad, que no dejara víctimas fatales, pero sí varios daños en infraestructura
 
En Laurel de Naranjos, Zona Sur, una casa que sucumbió al temblor ocurrido en la madrugada del 25 de diciembre. Por suerte, sus ocupantes salieron ilesos.