Cruz Roja Guatemalteca
23 de abril, 2003
80 AÑOS DE SERVICIO
Por: Secretaría Nacional de Comunicación
y Prensa
El 23 de abril del año de 1,923
un grupo de entusiastas médicos guatemaltecos de la
Sociedad de Medicina y Cirugía, se reunieron con el
fin de organizar la Junta Organizadora para la creación
de la Cruz Roja Guatemalteca. El primer Consejo Directivo,
fue presidido por el Ing. Daniel Rodríguez; I Vicepresidente
Lic. José A. Medrano; II Vicepresidente Enrique Goicolea;
Vocales: Mario Willemsen, Arturo Nottebohm, Antonio Peyré,
Dr. Lizardo Estrada, Dr. Antonio Macal y el Sr. James Roach.
Desde su fundación, la Cruz Roja
Guatemalteca ha venido trabajando por aliviar el sufrimiento
humano, brindando sus servicios en ocasiones que se necesita
toda la entrega y corazón posibles.
Algunas actividades que podemos mencionar,
marcan el camino de muchos años de labor humanitaria
como por ejemplo la atención a las víctimas
de diferentes conflictos internos del país, brindando
servicios de primeros auxilios en concentraciones masivas,
apoyando las labores de emergencias producidas por conflictos
armados entre El Salvador y Honduras en el año de 1,969,
participando en las labores de rescate de sobrevivientes y
cadáveres del terremoto de 1,976. en donde la Cruz
Roja Guatemalteca tuvo un liderazgo marcado por la cantidad
de voluntarios trabajando en la operación.
Los servicios médicos que brindó
la institución en años anteriores llegaban hasta
la cobertura de un área de maternidad tipo hospital
y los servicios de ambulancia era los únicos en la
ciudad en aquellos años.
Después de la Firma de los Acuerdos
de Paz en 1,996, la participación de Cruz Roja fue
vital en la atención a los desmovilizados, tanto para
la implementación de los campamentos, como para el
seguimiento con los denominados paquetes productivos para
la reincorporación de los excombatientes a la vida
civil. Para dar una muestra de neutralidad e imparcialidad,
surge un Proyecto llamado "Derribando Barreras"
que apoyó a los soldados y guerrilleros que sufrieron
durante el conflicto armado interno, amputaciones en las piernas
o brazos, donándoles prótesis y órtesis.
También se puede mencionar la
solidaridad que se expresó a la Cruz Roja Salvadoreña
en el recien pasado terremoto, apoyándoles con medicamentos,
equipo para campamentos, artículos de higiene personal
y un camión cisterna que abasteció de agua potable
durante un mes, al más grande albergue que se implementó
por esta tragedia.
Llegando a la actualidad podemos mencionar
que el Huracán Mitch en 1,998 marcó otra etapa.
Nuevos retos y nuevas formadas de atender la emergencia enseñaron
a los voluntarios y directivos a tomar su papel de atención
en desastres. Rescate de víctimas, montaje de albergues,
distribución de alimentos e implementar una estrategia
médica fueron algunas de las tareas más importantes
de esta operación.
Recientemente se inauguró un
proyecto de viviendas en Puerto Barrios que beneficia a unas
55 familias guatemaltecas y hondureñas que resultaron
afectadas por el Huracán Mitch, en donde no solo se
les brindó un techo mínimo sino que todo un
acompañamiento de saneamiento y educación comunitaria.
Como seguimiento al programa de asistencia a los damnificados,
en el departamento de Izabal, se puso en marcha el Proyecto
de Rehabilitación agrícola en 32 comunidades.
A través del mismo se ayudó a los pobladores
con semilla de maíz, arroz y frijol, así como
fertilizantes y herramientas agrícolas; se estableció
un programa de capacitación para los pequeños
agricultores y un programa de asistencia técnica en
los cultivos y se puso en práctica el programa de organización
social y comunitaria con la finalidad de fortalecer las estructuras
sociales propias de las comunidades.
En la actualidad la Sede Central cuenta
con Centro de Especialidades Médicas con clínicas
de consulta externa, pediatría, ginecología,
odontología y traumatología, así como
Rayos X, ultrasonido y un moderno laboratorio clínico.
En el interior de la República
se cuenta con 25 Delegaciones Departamentales que en una buen
porcentaje cubren los servicios médicos mínimos,
un banco de sangre y venta de medicinas a bajo costo.
Se están impulsando proyectos
y programas de Preparación en Desastres, capacitaciones
en primeros auxilios a escuelas, empresas e instituciones,
y el Programa de VIH/SIDA para jóvenes y adultos.
En el Programa de Sequía se distribuyeron
alimentos, fertilizantes y semillas mejoradas en Baja Verapaz,
Jalapa y Chiquimula. Se realizaron capacitaciones a mujeres
enseñándoles a aprovechar los recursos locales
y como elevar el nivel nutricional de los niños y mujeres
embarazadas.
Se han llevado a cabo Jornadas Médicas
para afectados por diferentes eventos como deslaves y desplazamientos
internos de personas por conflictos de tierras, movilizando
un buen numero de socorristas, médicos especializados,
enfermeras y personal de apoyo. Además se han distribuido
medicamentos genéricos sin costo algo para los beneficiarios
de estas jornadas y también para los niños se
han desarrollado actividades recreativas.
En la Delegación de Coatepeque
hay un banco de sangre que tiene la capacidad de brindar sus
servicios de donación voluntaria y abastecimiento de
unidades de sangre para emergencias médicas las veinticuatro
horas del día, todo el año.
Finalmente la presencia de las Cruces
Rojas de España, Holanda, Estados Unidos, así
como del Comité Internacional de la Cruz Roja y la
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja, dan a nuestra institución
un gran apoyo tanto en lo económico, como en el acompañamiento
hacia la recuperación de la imagen de años pasados,
pero con una diferencia de tener una visión más
cerca de la realidad ante los nuevos retos.
Estos 80 años no han pasado en
vano. La experiencia de los voluntarios dan la fortaleza para
continuar con este trabajo que ahora no solo se resume a un
servicio de ambulancia, clínicas y rescates en desastres.
El dinamismo de los voluntarios de juventud,
socorrismo, damas voluntarias y respuesta inmediata, hacen
de nuestra institución única, atendiendo a los
más vulnerables y allí donde haga falta nuestra
fuerza humanitaria.
¡Cruz Roja Guatemalteca,
renovemos nuestro compromiso!
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