Historia Humanitaria - Cruz Roja Chilena

La Buena Memoria

Cientos de millones de personas, entre desplazados internos, refugiados y emigrantes, componen un panorama en el que la estadística de los movimientos de población oculta, la mayoría de las veces, el retrato de la tragedia humana: las separaciones familiares, el racismo, la xenofobia, la explotación…

Esta realidad, la que más se ve, no es una realidad única. Tanto la Cruz Roja como otras organizaciones por el mundo se empeñan en demostrar que existe otra cara mas humana, la que enriquece al ser humano gracias a la mezcla cultural, a la solidaridad, a la tolerancia y a la prosperidad mutua.

Por que eso es, en resumen, la promoción de los Principios Humanitarios llevada a la práctica.

En un mundo en el que todo va muy deprisa y parecen que pasan muchas cosas, ciento cincuenta años pueden parecer una eternidad, pero no son más que cinco generaciones. Muchos hemos conocido a nuestros bisabuelos y esta puede ser la historia de uno de ellos:

Vittorio Cuccuini salió huyendo del hambre que asolaba Italia a finales del siglo XIX. Un dia de 1.889 tomó a su mujer Virginia y a sus dos hijos y se embarcó rumbo a América, que entonces era una tierra promisoria de grandes espacios y oportunidades. Tras recorrer Chile, Argentina y Uruguay, se asentó, ya para siempre, en Punta Arenas, la más austral de las ciudades chilenas. Una ciudad tolerante lo acogió y lo integró en su seno.

Un 18 de Diciembre organizó una reunión con sus convecinos y se organizó lo que se llamaría el Cuerpo de Salvavidas y Guardia de la Propiedad, que con el tiempo se convertiría en la Cruz Roja de Magallanes.
En 1.906, atendiendo a una llamada de auxilio, Vittorio Cuccini murió victima de un ataque. En el Diario El Comercio me mencionaba en portada; “Con la desaparición del Señor Cuccini, no sólo se ha perdido a un hombre honorable, sino también la Cruz Roja ha perdido a uno de sus más abnegados servidores”

Hoy millones de Vittorios hacen el camino inverso buscando, también, un futuro para sus familias. ¿Estamos seguros de darles la misma oportunidad que él recibió?