Comunicado de prensa

Ginebra/ Chiang Mai, 10 de abril de 2003

Evitemos que la lucha contra la droga se convierta en una lucha contra los usuarios de drogas, exhorta la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja

Es cada vez más urgente que los Gobiernos ofrezcan medidas eficientes y prácticas para ayudar a los usuarios de drogas intravenosas a preservar su salud, especialmente mejorando el acceso al tratamiento y a los programas para reducir el daño al que se exponen, afirmó hoy la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. En la clausura de la XIV Conferencia Internacional sobre la Reducción del daño relacionado con el consumo de drogas, en Chiang Mai, Tailandia, la Federación Internacional ha expuesto que las políticas severas -e incluso violentas- que se implementan para obligar a las personas a cambiar comportamientos no hacen más que desplazar la lucha contra la droga hacia una lucha contra los propios usuarios de drogas.

La tasa de infección por el VIH entre los usuarios de drogas intravenosas que comparten agujas y jeringas está aumentando rápidamente. En muchos países las tasas de infección se han disparado hasta alcanzar niveles de epidemia en menos de un año. Muchos usuarios de drogas intravenosas ya constituyen un sector de la población con alto riesgo de infectarse con el VIH, privado de derechos civiles y sometido a altos niveles de discriminación, estigmatización e incluso encarcelamiento.

Es imperioso apoyar a estos grupos, señaló el Dr. Massimo Barra, que creó una fundación de la Cruz Roja Italiana para prestar asistencia a los usuarios de drogas intravenosas y es miembro de la junta del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo.

"Si no reconocemos y respetamos a los consumidores de drogas, si no les aplicamos de manera adecuada las estrategias de tratamiento disponibles y probadas, si actuamos de una manera que agrave su sufrimiento, estamos perpetuando una actitud que va en contra del concepto de humanidad y de los derechos humanos, así como en contra de los intereses de cada nación. Facilitar el acceso a agujas y jeringas estériles, ofrecer programas de sustitución de drogas y de acceso a tratamiento son actos que constituyen un gesto humanitario, no un gesto de complicidad," indicó el Dr. Barra.

Cientos de estudios científicos realizados en todo el mundo han demostrado la eficacia de las estrategias de reducción del daño y los beneficios que aportan en función de los costos derivados. Dichas estrategias a menudo incluyen programas de intercambios de agujas y jeringas y tratamientos de sustitución de drogas.

"La comprobación científica es clara: la reducción del daño da resultados. Las políticas que consideran a los usuarios de drogas como un "mal social", los condenan, los acosan e incluso los encarcelan, no los dan," afirma Bernard Gardiner, jefe de la Unidad de VIH/SIDA de la Federación Internacional. "Lo que se necesita urgentemente son programas de tratamiento para las personas que pueden y quieren dejar de consumir drogas y programas eficaces de reducción del daño para salvar vidas humanas. El estigma y la discriminación de los usuarios de drogas intravenosas, en particular de los que están infectados por el VIH, siguen propagando el virus por todo el mundo, incluso entre los grupos que se consideran de bajo riesgo."

Si bien muchos países ya están prestando servicios eficaces para hacer frente al problema del consumo de drogas, otros Gobiernos han instituido políticas que dificultan la labor de reducción del daño. Algunas Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Europa, África, Asia y América ya están ejecutando programas de reducción del daño en consonancia con el mandato humanitario del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. La mayor parte de esos programas se basan en las experiencias y opiniones de usuarios y ex usuarios de drogas y de personas que viven con el VIH/SIDA que, a través de estos programas, contribuyen a mejorar sus comunidades y a su propio crecimiento personal y dignidad humana.

Para más información o para concertar entrevistas (se dispone de RDSI), sírvase tomar contacto con:

En Chiang Mai, Omar Valdimarsson, Delegado regional de información Tel: +66 1 823 9218

En Ginebra Eva M. Calvo, Servicio de Prensa Tel. + 41 22 730 43 57 / + 41 79 217 33 72 Jemini Pandya, Servicio de Prensa Tel: + 41 22 730 45 70 / + 41 79 217 33 57 Teléfono de guardia del Servicio de Prensa Tel: + 41 79 416 38 81