Cruz Roja Peruana

El frio inclemente y el hielo en las alturas de apurimac

Por: Eduardo Chavera
Voluntario

Son las 15 horas del día 16 de julio del año en curso, agotado después de casi 20 horas de viaje llegamos a la comunidad campesina de Chilligua, Distrito de Pampachiri, Provincia de Apurimac. El frió es muy intenso, cala los huesos y quema la piel de la cara, las manos nos duelen y pese a estar agotados realizamos la evaluación de daños y el reparto de ayuda humanitaria.

  El cuadro que apreciamos es desgarrador, camélidos muertos por doquier, no hay alimentos para el ganado ya que los terrenos están cubiertos por la nieve a un metro y medio de altura. No hay gente en las calles de esa comunidad, no se ve gente porque el frío es muy intenso y no tienen ropa de abrigo. Al ver la llegada de la ayuda humanitaria la gente sale con la esperanza de recibir algo y se alegra debido a nuestra presencia. Los niños sin zapatos se nos acercan y se iluminan de alegría cuando de repente una voz temblorosa me dice: "Papá una frazadita por favorcito"... a esta comunidad no ha llegado ayuda alguna y somos, como es de costumbre, los primeros en llegar lo que nos motiva a seguir y a olvidarnos del cansancio, del frío, de todo.
  Nos entrevistamos con Nemesio Succapuma Añahui, comunero y nos contó que su casita se había derrumbado por la nieve, que no tenía donde dormir ni que comer y que su ganado había muerto. Al recibir la ayuda humanitaria consistente en cuatro frazadas, cuatro kits de ropa de abrigo y una ración de alimento se puso a llorar y agradeció la ayuda.
Nuevamente empieza a nevar, hecho que por cierto nunca había visto, tan solo en películas americanas con temas navideños pero esta vez no era una película, era la vida real. Tenemos ya que regresar a la Provincia de Andahuaylas y nos esperan algo así como siete horas de camino de trocha, por partes la carretera está cubierta de nieve pero no hay nada que nos impida realizar la misión encomendada y es por esto y por mucho mas que nos sentimos orgullosos de pertenecer a la Sociedad Peruana de la Cruz Roja.