Cruz Roja Guatemalteca

27 de febrero, 2002

Salud preventiva en lenguas Mayas y distribución de alimentos para 18 mil personas

Por: Beatriz Valbuena

Dos meses han transcurrido desde la última ocasión que Cruz Roja Guatemalteca distribuyó raciones alimentarias para un total de 3050 familias severamente afectadas desde junio del año pasado por la inseguridad alimentaria y la irregularidad en las lluvias.

Según estimaciones del PMA se perdió un 80% de la primera cosecha del año pasado en los departamentos de Chiquimula, Baja Verapaz, El Progreso, Santa Rosa, San Marcos, Jalapa, Jutiapa y Zacapa. En un informe del Programa Mundial de Alimentos se señala que existe la necesidad de asistir a por lo menos unas 45 mil personas de los departamentos ya mencionados, lo cual agrava la situación de seguridad alimentaría a nivel nacional.

En esta ocasión, la segunda etapa de distribución de alimentos que emprenderá Cruz Roja guatemalteca, prevista para los primeras semanas de marzo de 2002, incluye un componente de salud que permitirá evaluar los niveles de desnutrición en la población infantil.

Para tal efecto, se capacitará a guardianes, promotores de salud y comadronas en procedimientos de evaluación de desnutrición en niños menores de cinco años, a través del procedimiento de la medida del perímetro braquial. Por otro lado, se dotará de pesas y balanzas a los centros de salud que no dispongan de ellas. Así mismo, estas personas conocerán sobre el método de evaluación en niños con edema.

El proyecto de Cruz Roja Guatemalteca tiene como objetivo proporcionar asistencia alimentaria para 3050 familias afectadas por las consecuencias de la sequía que beneficiará a un total de 21 comunidades en tres Departamentos de del norte y oriente de Guatemala. En el Departamento de Baja Verapaz se beneficiará a 1328 familias. En Chiquimula a 916 familias y, en Jalapa a 806
familias.

Hay otro elemento clave dentro de esta nueva etapa, esto es, la inclusión de lenguas Mayas en la entrega de folletos y la capacitación para evaluar los niveles de desnutrición. Se espera lograr también la incorporación de voluntarios indígenas para que colaboren en las labores humanitarias de Cruz
Roja Guatemalteca.

Dependiendo de la disponibilidad de voluntarios se tiene previsto dos actividades dentro de la evaluación de desnutrición: por un lado, hacer una demostración de este sistema a las propias comunidades durante la distribución de alimentos y la verificación de la situación de cada comunidad (evaluación de 1 de cada cinco niños). Después de la distribución y, en coordinación con las autoridades locales de salud, los voluntarios de Cruz Roja Guatemalteca replicarán los contenidos a aproximadamente 4 personas por comunidad, (en total a unas 100 personas). De esta forma se establecerá un sistema de alerta comunitario para niños desnutridos, que podrán ser referidos al centro de salud correspondiente. En colaboración con MSF-Suiza, se donarán pesas y balanzas a los centros de salud que los necesiten.

Este proyecto cuenta con el apoyo de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de las cruces rojas de Estados Unidos y España y cuenta con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que es la institución responsable de la entrega de las raciones alimentarias a Cruz Roja Guatemalteca.

Para garantizar la coherencia en esta nueva etapa, voluntarios de Cruz Roja guatemalteca recibieron una capacitación impartida por la organización Acción Contra el Hambre-España. Mientras que, por parte de la Federación Internacional se capacitó sobre procedimientos logísticos.

A la capacitación asistieron 34 personas, entre voluntarios de las Sede Central, y de las delegaciones de Jalapa, Puerto Barrios, Chiquimula e Izabal, así como un representante de la Cruz Roja Española.

Tras esta distribución de alimentos, prevista para principios de marzo, se hará una evaluación de la situación de las comunidades y según los resultados, se procederá a la tercera etapa, consistente en la reactivación de la producción agrícola mediante la distribución de semillas y fertilizantes y la capacitación en sistemas de cultivo.