Cruz Roja en la región

5 de enero de 2002

Mientras millones de centroamericanos recibieron el 2002 con sus familiares, cientos de voluntarios de Cruz Roja ofrecieron su tiempo para salvar vidas en Centro América
Por: Xavier Castellanos

Quizá muy pocos de ustedes ha pensado sobre la gran cantidad de trabajo humanitario que las fiestas de navidad y año nuevo demandan a las instituciones que ejecutan tareas de socorro, como es el caso de la Cruz Roja, que a más de sus programas regulares de preparación para desastres, prevención de enfermedades y labores de desarrollo con las comunidades, debe asegurar que durante fechas como éstas, se mantiene el servivio humanitario y desinteresado que favorece a miles de personas, que año tras año son atendidas por voluntarios de la institución. Estas tareas, fuera de los fríos resultados estadísticos, encierran una gran cantidad de trabajo en preparación y planificación para asegurar que se puedan salvar más vidas. El resultado de este fin de año, no fue diferente al de años pasados, en lo que se refiere al tipo de trabajo que se ejecuta durante estas fechas, los cuales van desde actividades de rescate, evacuación, primeros auxilios, salud de emergencia, hasta otras como atención de partos y atención a víctimas de la violencia y de actos de delincuencia.

Parecería ser que la llegada del 2002 fue un año más tranquilo del que normalmente esta región estaba acostumbrada. Existen varios factores, uno de ellos se relaciona con las tareas de prevención que los organismos del estado, de los gobiernos seccionales y de instituciones como la Cruz Roja, emprendieron en materia de prevención sobre el uso de artefactos explosivos o de juegos piroténicos, que son materiales de uso común en estos países y causantes de lamentables accidentes y eventos desastrosos, tal como ocurrió el 29 de diciembre de 2001 en Lima, Perú, donde cerca de 300 personas perdieron sus vidas.

Por otro lado, los reportes de muertos, heridos, y de accidentes de tránsito parece haberse reducido, en comparación al año anterior, conforme al resultado de los informes de trabajo, presentados por las cruces rojas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Panamá. Sin embargo, la cantidad de lesionados y llamadas de emergencia siguió marcando la pauta de este feriado de navidad y de fin de año. Con ello, se ratifica una vez más, el importante trabajo que ejecutan las Sociedades Nacionales de Cruz Roja de Centro América en materia de atención prehospitalaria, tal como lo expresó Miguel Carmona, presidente de Cruz Roja Costarricense, quien al referirse al trabajo ejecutado por los voluntarios durante las vacaciones de navidad y nuevo año, dijo: "La Cruz Roja, ante todo procura preservar la vida de quienes están en peligro de perderla, de allí que toda acción por disminuir los decesos violentos siempre será una prioridad para nosotros".

El trabajo de los voluntarios de la Cruz Roja de estos países, una vez más ha pasado en silencio al entrar un nuevo año, pero merece ser reconocido y admirado. Porque dejaron a finales de 2001 y a iinicios de 2002 marcada, impresa y afirmada la Misión de nuestro Movimiento Internacional, esto es: "aliviar el sufrimiento humano, sin discriminación alguna de nacionalidad, credo político, religión o clase". A todos ellos, nuestra gratitud y reconocimiento por su entrega, dedicación, y espíritu humanitario y voluntario, que nos engrandece como Movimiento.