Cruz Roja Costarricense
26 de septiembre, 2001
Comunidades reducen riesgos ante desastres, gracias al proyecto de educación comunitaria de prevención de Cruz Roja
por: Guadalupe Rojas


La reducción de las vulnerabilidades, la creación del Departamento Nacional de Prevención de Desastres y la colaboración entre Cruz Roja Costarricense e instituciones del Estado resaltan como los principales logros alcanzados, en lo que va del año, por el Proyecto de Educación Comunitaria en Prevención de Desastres, según el último informe presentado por la coordinación del proyecto a las autoridades superiores de la Benemérita Institución.


La comunidad de Siquirres en Limón comparte con los encargados del proyecto sus inquietudes sobre el tema de Desastres. En las actividades de capacitación los vecinos de la comunidad mostraron gran interés por apoyar las acciones que Cruz Roja coordina.


El proyecto, financiado por la Agencia Canadiense Internacional para el Desarrollo (CIDA CANADA), a través de la Federación Internacional Cruz Roja, se creó con el propósito de brindar a los habitantes de la Zona Atlántica de Costa Rica los instrumentos necesarios para identificar las amenazas y recursos existentes en sus poblaciones y así poder defenderse por su propia cuenta durante las primeras 40 horas posteriores al evento, tiempo en el que se esperaría llegue la ayuda externa.

"Día con día son más las comunidades que logran formar Comités Comunales de Cruz Roja, para después integrarse a los Comités Locales de Emergencias del país, mostrando cambios de aptitudes en dichas comunidades y deseos de superación", manifestó el teniente José Antonio Bonilla, coordinador del Proyecto de Educación Comunitaria.

El trabajo de la Cruz Roja se ha visto fortalecido gracias al esfuerzo conjunto que realiza con organizaciones como la Comisión Nacional de Emergencia, el Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1, el Ministerio de Salud y la Universidad Véritas. El aporte de estas instituciones resulta fundamental pues brindan material de apoyo, tanto didáctico como técnico con el consecuente ahorro de recursos para la organización.

Precisamente, la firma de un convenio de cooperación entre el Departamento Nacional de Prevención de Desastres de la Cruz Roja Costarricense y la Comisión Nacional de Emergencias, permitirá iniciar un proceso de capacitación con los Comités Locales de Emergencia del país. La capacitación estará enfocada hacia la Prevención de Desastres, el Manejo de Albergues y Hogar Saludable.

La prioridad del proyecto sigue siendo los talleres de capacitación y los simulacros realizados en las comunidades. En lo que va del 2001 se han llevado a cabo 18 talleres y capacitado a unas 286 personas, en tres comunidades específicas de la región.


Los facilitadores de Cruz Roja brindan un gran aporte al desarrollo del proyecto y promueven la capacitación de los vecinos. En la comunidad de Guácimo, los participantes en los talleres recibieron certificados por parte de los facilitadores de la zona.


Por su parte, los facilitadores han capacitado las brigadas formadas en las escuelas de varias comunidades de la zona atlántica, por ejemplo: El Encanto, El Porvenir y Perla I, donde se capacitaron 20 estudiantes en el tema de prevención de accidentes.

Sin embargo, la tarea no es fácil. La deserción de facilitadores sumado al atraso en los envíos de los dineros, con una diferencia de fechas hasta de dos meses y medio según las fechas iniciales, se constituyen en un riesgo para la culminación satisfactoria del proyecto, según lo revela el informe de labores.

No obstante, la Cruz Roja Costarricense, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja, la Comisión Nacional de Emergencias, los líderes comunales, las organizaciones no gubernamentales y la población en general, están unidos en este esfuerzo y esperan seguir promoviendo esta iniciativa en otras regiones del país como Puntarenas y Guanacaste.