Cruz Roja Ecuatoriana

Cayambe, 02 de Octubre del 2001

Se inauguró el Seminario Panamericano sobre el Derecho de los Conflictos Armados

por: Lic. Ricardo Camacho Z.

 

El día 2 de octubre, se inauguró el Seminario Panamericano sobre la Instrucción y la Integración en Derecho de los Conflictos Armados con la presencia de las principales autoridades del Comité Internacional de la Cruz Roja, de las Fuerzas Armadas del Ecuador y la participación de 20 delegaciones militares de toda América, las mismas que estarán representadas por Oficiales, Generales y Superiores.

En el discurso de inauguración el Sr. Eric Roethlisberger Vicepresidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) señaló : “ Un agradecimiento muy especial quiero dirigir a las autoridades ecuatorianas anfitrionas de nuestro encuentro, que ofreciendo su hospitalidad y servicio marcan su interés y su compromiso por la promoción del Derecho Internacional humanitario.”

Ese derecho tiene la particularidad de reunir dos mundos: el militar y el humanitario. Desde su creación la Cruz Roja, movimiento humanitario imparcial y universal por excelencia, ha sido asociado naturalmente al mundo militar, dando nacimiento a una red de solidaridad sin igual.

El gesto humanitario no es una invención del CICR. Desde tiempos remotos ha existido en los ejércitos, ese gesto humanitario, con el fin de ayudar al compañero herido, de socorrer al invalido y de proteger al indefenso.

Con el Derecho Humanitario contemporáneo, el gesto humanitario espontáneo, se ha ido convirtiendo en un gesto codificado que tiene fuerza de ley.

Es evidente que el desarrollo del DIH (Derecho Internacional Humanitario), ha seguido la evolución de la guerra, para asegurar la protección de las víctimas en todas las situaciones en las cuales haya recurso a la fuerza armada. Su fin, siempre, ha sido limitar los sufrimientos y los daños inútiles...

El hecho de que el DIH, sea insuficientemente conocido explica porque debemos hacer UN ESFUERZO ESPECIAL y sostenido para difundirlo.

Y más que hacerlo conocer, hay que ir un paso más adelante e integrarlo en las legislaciones nacionales, en los manuales militares de cada país, con el fin de asegurar que su aplicación sea efectiva en el adiestramiento y se refleje en la práctica.

El desconocimiento y por consiguiente la no-aplicación del Derecho Internacional Humanitario se puede comparar con la falta de una estrategia de salida.

Es fácil iniciar una guerra; es muy complicado terminarla. La experiencia muestra, que sin estos dos elementos una estrategia de salida y el respeto del DIH, es más fácil llegar a una solución negociada de los conflictos o a un acuerdo de paz.

Debe quedar claro que el DIH no es un obstáculo más para lograr un objetivo militar. Es, por el contrario, una herramienta para la conducción de las operaciones, directa e indisociablemente ligada a la disciplina de la tropa y su comportamiento profesional.

El militar que desconoce y no aplica el DIH, no merece el privilegio de llevar un uniforme; porque se asemeja mas al criminal, que al agente del estado responsable de defender o mantener la integridad territorial.

Varias naciones han vivido la amarga experiencia de la falta de respeto al DIH. A pesar de haber formado tropas, la aplicación de las normas no fue efectiva; lo que ha tenido un efecto desastroso; ya sea nivel de la conducción de las hostilidades, como del comportamiento individual. Ataques indiscriminados y casos de tortura, debido a fallas de errores de liderazgo y falta de disciplina han ocurrido muchas veces en conflictos recientes.

El desarrollo actual del DIH puede observarse a través de la creación del Tribunal Penal Internacional (TPI). Es una respuesta al deseo de la mayoría de los pueblos de ver, a los criminales de guerra castigados por los actos cometidos contra la humanidad y / o contra su pueblo.

Es evidente que la penalización del crimen de guerra dará un fuerte respaldo a un derecho hasta la fecha considerado por varios como derecho blando, es decir inoperante .”

Por su parte el Gral. Braulio Jaramillo Subsecretario de Defensa Nacional, en representación de las Fuerzas Armadas del Ecuador señaló:

“Las Fuerzas Armadas Ecuatorianas, han implementado desde hace algunos años, en los pensums de estudios de oficiales y tropa, doctrinas, principios y conceptos fundamentales para de acuerdo a su misión constitucional de conservación de la soberanía nacional, defensa de la integridad e independencia del Estado y garantía de su ordenamiento jurídico, cumplir con esas misiones subordinándose previamente al respeto de los derechos humanos, tanto interna como externamente”

Los atentados a la vida, e integridad corporal, mutilaciones, tratos crueles, torturas, suplicios, atentados a la dignidad personal tratos humillantes y degradantes y otras formas contrarias a la ética moral y a los derechos humanos DEBEN SER EXCLUIDOS DEFINITIVAMENTE en las circunstancias de un conflicto armado, no solamente externo sino también incluyéndose situaciones de inseguridad interna de los Estados.