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Didier Cherpitel, Secretario General,
en la presentación a la prensa del Llamamiento 2002-2003
de la Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja
4 de diciembre de 2001
Me complace presentarles el Llamamiento de la Federación
Internacional Internacional de Sociedades de la Cruz Roja
y de la Media Luna Rojas para sus operaciones de 2002-2003.
El folleto de "Direcciones estratégicas"
recoge las estrategias sectoriales y geográficas que
la Federación aplicará en los dos próximos
años; en el sitio web encontrarán más
detalles al respecto.
Este llamamiento por valor de 270 millones
de francos suizos comprende todas las regiones del mundo y
la finalidad de los programas es apoyar a más de 40.000.000
de personas. Pero, a mi juicio, el mejor ejemplo de su verdadero
valor y peculiaridad reside en que se centra en el país
que acapara la preocupación y el interés del
resto del mundo en este momento: Afganistán. Como ustedes
saben, tras más de 22 años de permanente conflicto
armado, Afganistán registra la tasa más baja
de supervivencia infantil y es el segundo país del
mundo en lo que respecta a los índices más altos
de mortalidad materna. De ahí que desde hace muchos
años, la labor primordial de la Federación en
dicho país ha sido apoyar a la Media Luna Roja Afgana
para que lleve a cabo programas de salud preventiva y curativa,
sobre todo de atención materna y maternoinfantil, en
sus amplia red de 48 clínicas. Estas clínicas
son administradas por la Media Luna Roja Afgana, la única
organización autóctona y humanitaria del país
que se encuentra en posición de trabajar con todos
los grupos étnicos y llegar a todas las mujeres.
Hoy, que la atención internacional
se centra en la rehabilitación y reconstrucción
de Afganistán, a pesar de que el conflicto siga candente,
el valor del enfoque de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
de trabajar a largo plazo es más evidente. La red de
clínicas de salud de la Media Luna Roja Afgana que
se ha con el paso de los años sigue funcionando durante
la guerra pues está arraigada en las comunidades locales
y es administrada por los propios afganos. De hecho, en estos
últimos meses, en esas clínicas se vacunó
contra la polio a 6.000 niños mientras caían
bombas por todo el país. Esta es una prueba más
de que esta red representa una base estable para ampliar y
extender las iniciativas de salud en Afganistán y la
Media Luna Roja Afgana constituye una fuerza unificadora entre
todos los grupos étnicos y todas las tribus que también
puede contribuir en forma significativa a cimentar la sociedad
civil.
En un reciente debate sobre la futura
reconstrucción de Afganistán, alguien me preguntó
por cuanto tiempo la Federación pensaba permanecer
en el país. Mis respuesta fue: ?por siempre?. Después
que hayan terminado otros programas de asistencia internacional,
la Media Luna Roja Afgana seguirá allí apoyando
a las comunidades locales en forma permanente y trascendental.
Por lo tanto, el mensaje que queremos
transmitirles es que el principio de establecer Sociedades
Nacionales y programas de la Cruz Roja y de la Media Luna
Roja autóctonos, duraderos y sostenibles da resultado.
Ese es el esencial eje estratégico de todas las actividades
fundamentales de la Federación Internacional, ya se
trate de preparación para desastres, de intervención
en caso de desastres o de salud y asistencia a la comunidad.
Esta capacidad nace de la combinación de personal competente
y voluntarios motivados y con la debida formación de
las Sociedades Nacionales. Allí donde se puede establecer
esta capacidad de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la
vulnerabilidad de las comunidades disminuye, la gente está
mejor preparada para hacer frente a los desastres y superarlos
por lo cual, la difícil tarea de rehabilitación
y reconstrucción después de un desastre resulta
más fácil.
Mañana, 5 de diciembre, es el
Día Internacional de los Voluntarios, que nos recuerda
que la organización humanitaria más grande del
mundo saca fuerzas de esta red mundial de hombres y mujeres,
niños y niñas, que ofrecen su tiempo y sus competencias
para prestar asisitencia a las personas que lo necesitan.
Los voluntarios son la sabia de la Cruz Roja y la Media Luna
Roja pero también son un preciado recurso que, a veces,
la Federación no ha sabido administrar y nutrir tanto
como hubiera debido. El dinamismo y la eficacia de las Sociedades
Nacionales depende de administradores capaces y de una amplia
red de voluntarios motivados y competentes que prestan asistencia
a quienes la necesitan. De ahí que en los años
venideros, una de las características principales de
los esfuerzos de la Federación para acrecentar la capacidad
de las Sociedades Nacionales consistirá en apoyarlas
para que mejoren sus procedimientos de captación y
administración de voluntarios.
El ejemplo de la Media Luna Roja Afgana,
que acabo de subrayar, también pone de relieve otro
elemento fundamental de nuestras actividades para el año
2002-2003. La vacunación contra la polio es una iniciativa
común con otros asociados, principalmente, la OMS.
La dimensión y la complejidad de los retos que han
de asumir las comunidades vulnerables exigen que los actores
humanitarios multipliquen las asociaciones, mancomunando fuerzas
y recursos para que sus esfuerzos den el máximo resultado.
La asociación de la Federación con la OMS, por
ejemplo, actualmente no se circunscribe a la polio ya que
abarca el sarampión, la tuberculosis y el VIH/SIDA.
Vencer estas enfermedades requiere movilizar recursos mundiales
y estableces programas de calidad en contextos locales. Por
consiguiente, la Federación Internacional se encuentra
en posición ideal para luchar contra estos desastres
de salud cada vez mayores puesto que, precisamente, ofrece
esta combinación de alcance internacional y presencia
local. Y cualquier amenaza para la salud exige que nuestra
intervención sea idónea. El VIH/SIDA ha matado
a 25.000.000 de personas y otros 40.000.000 viven con el virus.
En este decenio, el VIH/SIDA cobrará más vidas
que todas las guerras y desastres naturales de los últimos
50 años.
Estas estadísticas son tremendas
y sus consecuencias sociales y económicas catastróficas,
de ahí que la lucha contra esta pandemia sea una de
las prioridades de la Federación Internacional. El
mes pasado, en su 13.° período de sesiones, la
Asamblea General de la Federación se comprometió
a combatir este desastre, junto con otros, mediante prevención
y asistencia, tratamiento y apoyo a quienes viven con la enfermedad.
Además, la Asamblea General inició una campaña
contra el estigma y discriminación de quienes sufren
del VIH/SIDA, en la que se reconoce que no bastan iniciativas
programáticas para acabar con los obstáculos
y los prejuicios que afrontan.
Otros desastres son esencialmente de
ámbito local y la Federación redoblará
esfuerzos para preparar mejor a las Sociedades Nacionales
y las comunidades vulnerables en previsión de desastres.
Debemos mantener nuestro compromiso en cuanto a la excelencia
de nuestra intervención en casos de desastre, dondequiera
que sobrevenga una calamidad. Pilar de nuestro quehacer será
la determinación de aliviar el sufrimiento de quienes
siguen atrapados en desastres de los que no se habla o en
aquellos de gestación lenta. No permitamos que por
tener los ojos puestos en Afganistán no veamos las
necesidades de centenares de miles de refugiados de Tanzania,
de las víctimas de la sequía de Tayikistán
y la República Popular Democrática de Corea.
Resumiendo:
- reforzar la capacidad para satisfacer las necesidades locales;
- consolidar la red de voluntarios de la Cruz Roja y de la
Media Luna Roja;
- ampliar el alcance de las asociaciones nacionales e internacionales
y ahondar en ellas para satisfacer las necesidades de las
personas vulnerables;
- concentrar nuestros esfuerzos en la lucha mundial para combatir
la pandemia del VIH/SIDA,
- no olvidar a las víctimas de desastres de los que
no se habla y de aquellos de gestación lenta
Serán tareas fundamentales del
quehacer y los esfuerzos de la Federación Internacional
en 2002 y 2003. Se trata de retos importantes que exigen un
compromiso sostenido durante varios años por parte
de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja, y la movilización de recursos suficientes
de la comunidad internacional para incidir al máximo
en la vida de las personas vulnerables del mundo entero.
Esperamos poder contar con el apoyo de todos ustedes.
Muchas gracias.
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