Cruz Roja Hondureña

14 de Agosto, 2001

"Desde Junio que no tenemos granos", situación que comparten cientos de Hondureños

por: Raquel Delgado

El retraso del invierno hizo perder los cultivos de miles de campesinos hondureños quienes dependen de sus cosechas para sobrevivir. El caso de Alexis no es distinto al resto de los agricultores, que se encuentran en crisis.

Alexis Martínez a los 17 años es el jefe de familia, responsable de dar de comer a su mamá y a sus 6 hermanos. "La situación está difícil , desde junio que no tenemos nada de grano, no hay nada, lo único que he recuperado lo voy a volver a sembrar, por que el maíz está muy tierno para poderse comer".


Alexis revisa y selecciona la semilla

En la casa de los Martínez hay días donde no hay nada que comer, y su hermana, Graciela de 5 años, no tiene la capacidad de comprende la situación por la que están pasando. "Quiero una tortilla y frijoles", fueron las palabras de la pequeña.


Graciela espera que comer todos los días

La mayor parte de la cosecha del los pequeños agricultores es para su propio consumo, y un pequeño remanente es comercializado para obtener el resto de los productos de consumo básicos.

Don Domingo, no recogió nada este año. A sus 58 años tiene que caminar una hora en busca de una jornada de trabajo y así comprar un poco de maíz para él y sus 3 hijos. Y a pesar de su esfuerzo no logran llevar comida todos los días para los tres tiempos por lo que su familia han tenido que comer frutas para sobrevivir. Domingo no solo perdió sus 4 manzanas de milpa - cultivo de maíz-, sino que también sus gallinas, por que no tenía maicillo para darles de comer. "Todas las gallinas se me murieron, perdí mis 5 gallinitas, nos hemos quedado sin nada, y todavía sigue la crisis, ya no sabemos que hacer."


Domingo, perdió toda sus cosechas y sus gallinas a causa de la sequía

"El que se agarra de Dios, siempre Dios le va dando, él es la guía de nosotros" fueron la palabras de José Lagos, para quien todos los días se convierten en una constante lucha en busca de alimentos para sus 13 hijos. Maria Ursulina, su esposa, hasta el día de hoy encendió el fogón para hacer tortillas, que desde hace días no tenían maíz. Como dice José "batallando, siempre batallando, siempre adelante" es su pensamiento todos los días en la busca de maíz para hacer una cuantas tortillas.


La familia Lagos, hasta hoy enicenden el coman y dan uso al molino

José, Domingo y Alexis, al igual que otras 900 familias de 23 comunidades de los departamentos de Choluteca y Valle, recibieron un quintal de maíz que Cruz Roja Hondureña distribuyó, para superar la crisis por la que atraviesan el campesinado hondureño.

El quintal de maíz les ayudará a pasar la crisis alimentaría por algún tiempo. Parte de la ayuda recibida será destinada a la siembra para la segunda cosecha del año. "La postrera -la segunda cosecha- es nuestra esperanza, hay que esperar que la naturaleza no se vuelva a ensañar contra nosotros y ésta vez recuperamos lo que hemos perdido" fueron las palabras de José, las cuales no hay duda son compartidas por Domingo y Alexis y por miles de campesinos hondureños, quinen esperan con ansiedad las llluvias.