Cruz Roja Argentina

8 de Agosto, 2001

Cruz Roja Argentina asiste a cientos de peregrinos en el día de
San Cayetano

por: Cecilia Goin
Oficial de Información
Buenos Aires

Un día muy benigno y a pleno sol resultó el marco ideal para los miles de personas que se dieron cita ayer, en la jornada dedicada a la celebración del nacimiento de San Cayetano, a cuyo santuario se concurre para pedir pan y trabajo o para expresar agradecimiento. Un equipo de más de 100 voluntarios de la Cruz Roja Argentina estuvo presente durante toda la jornada en que la población se acercó a orar y a agradecer al santo.



Todos los 7 de agosto en Buenos Aires se celebra en día del Santo Patrono del trabajo. Miles de personas se reúnen a las puertas de la iglesia en el porteño barrio de Liniers para rezarle al santo. Algunas personas llevan sus carpas con dos meses de anticipación al día de la celebración para ser los primeros devotos en llegar. Se calcula que más de un millón de personas esperan pacientemente su turno para pasar frente a la imagen del Santo y ofrecer cada uno sus plegarias
personales.

Los voluntarios de la Cruz Roja Argentina estuvieron repartidos en tres puestos de primeros auxilios en los alrededores de la basílica y patrullas de jóvenes recorrieron alertas la zona para atender a quienes necesitaban asistencia."Estamos brindando primeros auxilios y ayuda sanitaria en este evento coordinado con el grupo de socorro de la Iglesia que está exclusivamente adentro del templo, nosotros nos ocupamos de la gente que está afuera esperando para entrar, desde la puerta del santuario hasta donde termina la fila" explica Martín
Marinelli, coordinador de socorros de la filial Villa Crespo.

Hipotensiones, problemas estomacales por ingestas de comida en mal estado, lipotimias, falta de sueño y muchísimo cansancio por la espera son los casos más comunes de atención a los peregrinos. "La estamos pasando muy mal, vengo a pedir porque mi marido está desempleado y a mi me dejaron el sábado sin trabajo. Y mis hijos son grandes pero también andan mal. Mucha pobreza hay este año", así explica María Acuña, quien desde hace veinte años visita emocionada la iglesia cada 7 de agosto.

Las calles que rodean la Iglesia de San Cayetano se pueblan por estos días de testimonios de esperanza. Los primeros peregrinos llegaron a principios del mes de junio y esperaron pacientemente hasta ayer para ingresar a la iglesia y rezarle al Patrono del Trabajo. En una etapa de Argentina en la cual la crisis y los ajustes económicos afectan a gran parte de la población, en la que existe un creciente índice de desocupación (16,4%) con más de cuatro millones de personas con problemas laborales, San Cayetano suma devotos, quienes se acercan hasta sus pies para pedir trabajo o agradecer el poder tenerlo.