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20 de abril de 2010
Por: Lynette Nyman, FICR, Carrefour, Haití
La maternidad del hospital de campaña de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en Carrefour tal vez sea la más atareada de la ciudad. En este hospital de tiendas de campaña instalado en un terreno deportivo hay un promedio de 100 nacimientos por mes.
Jennifer Duggan, enfermera partera de la Cruz Roja Canadiense, asistió a la mayoría de ellos. Una noche de esta semana pasó cuatro horas ayudando a traer al mundo cinco bebés. Cuenta que hace poco hubo 14 nacimientos en un solo día.
“Cambia cada día. Atendemos a quienquiera que venga. No le negamos servicios a nadie y aceptamos pacientes de otros hospitales”, explica la Sra. Duggan.
La maternidad de este hospital de campaña de la Cruz Roja Alemana y la Cruz Roja Finlandesa es donde quieren ser atendidas las mujeres de Carrefour.
Los siete días de la semana, docenas de ellas esperan turno en la consulta del personal de la Cruz Roja y la Media Luna Roja o sus colegas haitianos a quienes ayudaron a capacitar.
Además de ofrecer mayor acceso a atención materna, el hospital alivió la tensión en las instalaciones médicas que ya estaban bastante saturadas antes del terremoto.
Servicios gratuitos
Al igual que muchas mujeres de aquí, Eliana Leveque, de 28 años, es una madre soltera a quien se presta atención médica gratuita y de alta calidad en el hospital de campaña.
“Los vecinos le hablaron a mi amigo de este hospital al que podía venir para que me ayudaran. Estoy aquí porque me atienden bien”, comenta.
En la madrugada del 5 de abril, tuvo a su hijo mientras iba de prisa al hospital de campaña y ahora volvió porque el bebé tiene fiebre. Al igual que todas las madres teje sueños para el futuro de su hijo recién nacido que se llama John Anderson.
“Quiero que vaya a la escuela. Quiero que aprenda para que llegue a ser médico o ingeniero”, afirma.
Su parto no presentó complicación alguna. Otras son menos afortunadas. La presión alta afecta a muchas mujeres y pone en peligro la vida de la madre y el feto.
La inexistencia de historial médico de las pacientes –en el que se indican el estado de salud y problemas como la hipertensión antes del embarazo o en los primeros meses– complica aún más la situación. Los nacimientos prematuros y el bajo peso al nacer también son comunes.
Los peores casos
Muchas embarazadas se afrontan a un futuro desconocido en un país donde las mujeres son uno de los grupos más vulnerables de la población. El terremoto no hizo más que empeorar esa situación.
Los médicos del hospital atendieron a un número considerable de mujeres que presentaban complicaciones debido a abortos incompletos o autoinducidos.
Recientemente, llegó una máquina de ultrasonido que permitirá al personal médico hacerse una idea más precisa de cómo ayudar a las mujeres en peores condiciones que médicos y enfermeras atienden cada día.
“Podemos determinar si es demasiado tarde para salvar al bebé. Por lo general es así. En esos casos operamos para terminar el aborto y salvarle la vida a la madre”, explica el Dr. Richard Roy, médico generalista y radiólogo del hospital de campaña.
Ingeniárselas
Islande Belfleur, de 19 años, tendrá su primer hijo dentro de un mes. Vive en un campamento cerca del hospital de campaña porque su casa se derrumbó en el terremoto.
“Me resfrié durante las lluvias torrenciales y ahora no me siento bien”, comenta.
Su madre falleció hace varios años. Después del terremoto, el padre del bebé huyó a la República Dominicana. Continuará viviendo en el campamento después que nazca su hijo y, probablemente, los meses siguientes.
“En el campamento estoy sola, no tengo ningún familiar. No sé quién me ayudará a ocuparme del bebé. Algunos tienen muchos hijos y otros tal vez no se atrevan”, dice Belfleur.
Para ayudar a mujeres como ella, el personal del hospital de campaña procede a ampliar los servicios prenatales. En breve, una segunda enfermera se incorporará al equipo. Además, la asesoría sobre bienestar del bebé ahora incluye promoción de la higiene, consejos de amamantamiento e importantes vacunas para la madre y el recién nacido.
“Sabemos que muchas de estas mujeres volverán a situaciones difíciles. Hacemos cuanto podemos para contribuir a que ellas y sus hijos tengan un comienzo saludable”, comenta la Sra. Duggan.
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| Al igual que a muchas otras haitianas, Eliana Leveque, madre soltera de 28 años, y su hijo reciben atención médica gratuita y alta calidad en el hospital de campaña de la Cruz Roja Alemana y la Cruz Roja Finlandesa instalado en Carrefour. |
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| Más información: |
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Más información sobre el terremoto de Haití en el sitio global español | inglés |
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Jennifer Duggan, enfermera partera de la Cruz Roja Canadiense, cuenta que cada día es distinto en la maternidad del hospital de campaña. Recientemente, supervisó cinco nacimientos en una sola noche. |
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| Además de ofrecer mayor acceso a atención materna, el hospital alivió la tensión en las instalaciones médicas que estaban bastante saturadas antes del terremoto y mucho más después. |
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Cuando nazca su hijo dentro de un mes, Islande Belfleur, de 19 años, será una madre sola. Vive en un campamento cerca del hospital de campaña porque su casa se derrumbó en el terremoto del 12 de enero. |
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| En el hospital también ser prestan servicios prenatales que abarcan promoción de la higiene, consejos de amamantamiento e importantes vacunas para la madre y el recién nacido. |
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