Artículo: Terremoto Chile

Apoyo psicosocial, un paso más hacia la normalidad en Chile

 

22 de marzo de 2010
Por Enrique Santo en Hualañe, Chile


Los maestros del municipio de Hualañé, en la provincia de Curicó, región del Maule, una de las zonas más afectadas por el terremoto, están preocupados por las consecuencias psicológicas de la tragedia en la infancia.

La municipalidad de Hualañé se puso en contacto con los miembros de la Unidad de Respuesta ante Emergencias, especializada en apoyo psicosocial, instalada por la Cruz Roja en esta localidad tras el terremoto. El objetivo de esta unidad es paliar la situación de desequilibrio emocional que produce un desastre o una situación de emergencia.

En Hualañé han puesto en marcha una iniciativa para ayudar a los docentes a manejar las reacciones de los más pequeños, cuando regresen a las aulas luego de las vacaciones escolares. La experiencia piloto se ha realizado con las 12 educadoras del jardín de infancia “Castillitos de Sueños”, quienes tienen a su cargo 104 niños y niñas entre tres meses y cinco años.

José Luis Camisón Sánchez, miembro de la unidad psicosocial comenta que “la iniciativa pretende formar a los educadores y cuidadores de niños en herramientas básicas para afrontar situaciones traumáticas y poder superar lo ocurrido, de manera que la propia comunidad sea activa en su recuperación psicológica”.

Para Carlos Ramírez, un psicólogo que se encontraba realizando un viaje en bicicleta por Argentina y Chile cuando sucedió el terremoto, no hubo duda en ponerse al servicio de la municipalidad de Hualañé: “el carácter del pueblo chileno es muy fuerte, el país entero se ha unido para reconstruir los hogares destruidos… Pero en el fondo nos hemos encontrado con que la población está traumatizada y tiene mucho miedo, miedo a cada una de las réplicas que se suceden todos los días, miedo a un futuro de incertidumbre”.

José Luis Camisón comenta, así mismo, que “la gente no debe sentirse mal por tener miedo. Es una reacción normal de las personas, los niños son especialmente vulnerables en este sentido, pues son incapaces de manifestar su frustración y miedos con palabras. Lo hacen mediante su conducta o, incluso reacciones fisiológicas, por lo que se están dando numerosos casos de diarreas, vómitos, falta de apetito y sueño entre la población infantil afectada por el terremoto”.

La formación terapéutica que recibieron las 14 educadoras del jardín de infancia incluía no sólo las estrategias que han de seguir con los niños y niñas, sino que también han de saber cuidarse ellas mismas, para tener la capacidad de ayudar a sus alumnos a superar la situación que han vivido y volver a la normalidad en sus vidas. “Hay que tener la capacidad de expresar y escuchar los miedos, validar nuestras emociones y expresarlas en comunidad, la gente tiene derecho a desahogarse”, añade Carlos Ramírez.

La experiencia terapéutica con las formadoras fue un éxito y los psicólogos acabaron satisfechos con lo realizado. Esta iniciativa se pondrá en marcha en toda la región. “El próximo objetivo es Los Coipos, una pequeña localidad de unas 60 viviendas, cuya población ha sufrido mucho con el terremoto. Esperamos poder ayudarles a que sus vidas vuelvan a la normalidad, con la mayor rapidez posible” concluye José Luis.

Un total de 14 voluntarios forman parte de la Unidad de Respuesta ante Emergencias, especializada en apoyo psicosocial, instalada por la Cruz Roja Española en Chile tras el terremoto. En la actualidad se encuentran en la Región de Maule y en Santiago de Chile, donde realizan formación en intervención psicológica para los voluntarios de su homóloga, la Cruz Roja Chilena, al tiempo que realizan también sesiones terapéuticas entre los diferentes colectivos de la población afectada psicológicamente por el desastre.

Otros voluntarios especializos en apoyo psicosocial de la Cruz Roja Colombiana, Ecuatoriana y Nicaragüense se han unido al equipo de la Cruz Roja Española y Chilena para apoyar en las tareas de recuperación psicológica de la población afectada. A la fecha se han realizado 453 atenciones.

“Los chilenos hacen muy bien en reconstruir sus casas, pero no deben olvidar reconstruir sus vidas, su interior”, concluye Carlos Ramírez, que de momento ha aplazado su viaje americano para seguir como voluntario.


 
Un total de 14 voluntarios forman parte de la Unidad de Respuesta ante Emergencias, especializada en apoyo psicosocial, instalada por la Cruz Roja Española en Chile tras el terremoto
 
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Los maestros del municipio de Hualañé, en la provincia de Curicó, región del Maule, una de las zonas más afectadas por el terremoto, están preocupados por las consecuencias psicológicas de la tragedia en la infancia.
 
Otros voluntarios especializos en apoyo psicosocial de la Cruz Roja Colombiana, Ecuatoriana y Nicaragüense se han unido al equipo de la Cruz Roja Española y Chilena para apoyar en las tareas de recuperación psicológica de la población afectada.
 
“Los chilenos hacen muy bien en reconstruir sus casas, pero no deben olvidar reconstruir sus vidas, su interior”, concluye Carlos Ramírez, que de momento ha aplazado su viaje americano para seguir como voluntario.