Cruz Roja Salvadoreña

Haciendo la diferencia, salvando vidas

 

San Salvador, 13 de noviembre de 2009
Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones

“Era un desastre completo, las casas caídas, los niños no habían desayunado, ni almorzado, se veía un panorama triste en la zona, al llegar al lugar la gente se nos acercaba pidiendo ayuda, y nosotros hacíamos lo humanamente posible por atenderlos, personas llorando nos decían que habían desaparecido sus familiares, o que habían fallecido y querían sacar los cuerpos del lugar y no lo conseguían porque las calles de acceso estaban cerradas, y el agua había incrementado su nivel, querían evacuar y recuperar parte de su familia y no podían, era una escena conmovedora e indescriptible”, expresó José Roberto Martínez, Socorrista Voluntario de la Unidad de Rescate de Cruz Roja Salvadoreña al referirse a la emergencia atendida por el sistema de baja presión que afecto el país el 07 de noviembre.

José Roberto Martínez es uno de los 2,500 miembros voluntarios de la institución que se activaron ante la emergencia que provocaron las constantes lluvias del pasado fin de semana, realizando acciones de monitoreo, evaluación de daños y necesidades, rescate, evacuación y primeros auxilios.

Fiel a los Principios Fundamentales de la Cruz Roja, Roberto se presentó el domingo 08 de noviembre a las 6 de la mañana para brindar sus servicios y auxiliar a los afectados, e inmediatamente fue enviado junto a otros voluntarios al caserío Los Planes, en Joya Grande, del municipio de Santiago Texacuangos, en San Salvador, lugar al que según comentó no había forma de accesar debido a los deslizamientos de tierra, piedras, y árboles caídos, obligándolos a abandonar los vehículos y empezar a caminar, lo que tardó al menos una hora con 30 minutos hasta llegar a la playa, donde se ubica el caserío.   

“Lo primero que hicimos fue organizar a la gente, luego atendimos a los heridos,  los estabilizamos y después coordinamos con la base central para buscar la forma de evacuarlos por vía aérea o marítima, pues eran los únicos medios para sacarlos; posteriormente llegaron helicópteros con personal de la Unidad de Rescate de la Cruz Roja para el traslado, en total logramos evacuar, por ambas vías, al menos a 140 personas, y un estimado de 10 a 12 lesionados, en general las lesiones eran fracturas en miembros inferiores, y posibles lesiones de columna. Hicimos todo lo que estaba en nuestras manos sin embargo hubo casos en los cuales no logramos ayudarlos, un caso que nos conmovió mucho fue el de una señora embarazada que falleció y su vientre se movía, sin embargo hicimos esfuerzo por salvar al bebé pero ya habían pasado muchas horas, fue muy doloroso para mí”,  dijo José Roberto.

Ya han pasado seis días después de la emergencia, el trabajo ha sido arduo y el cansancio ya se refleja en los miembros voluntarios de la Cruz Roja Salvadoreña, sin embargo el deseo de aliviar el sufrimiento de los más necesitados es mayor pues con ahínco los miembros de Cruz Roja de la Juventud, Socorrismo, Guardavidas, Damas Voluntarias y personal administrativo continúan realizando sus funciones especificas de acuerdo al Plan Nacional de Respuesta de la institución, ya sea preparando donativos, o atendiendo las llamadas de emergencia, etc.   

El personal de Cruz Roja Salvadoreña se mantiene en alerta y continúa con la entrega de ayuda humanitaria en los cinco departamentos de mayor afectación como son San Salvador, San Vicente, Cuscatlán, La Libertad y La Paz.

Al igual que muchos miembros de la entidad de socorro, José Roberto manifestó que durante el trabajo que realizan combina sentimientos de satisfacción e impotencia, “me conmueve al ver la situación y el desastre que había pero es gratificante ver la solidaridad de los salvadoreños, precisamente esas son las acciones que me motivan a seguir trabajando en Cruz Roja; todos los eventos en los que he prestado servicio han sido muy diferentes, pero en el momento en que tengo más contacto con los afectados, en situaciones como estas siento que soy importante dentro de la institución, que con mi trabajo hago la diferencia, ayudando al que más lo necesita, y salvando muchas vidas”, comentó, José Roberto Martínez, que es miembro de la Cruz Roja desde 1999.

Han sido muchos los estragos generados por las lluvias, y según el informe de la Comisión Nacional de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, hasta el 12 de noviembre contabilizaba 176 deslizamientos, 1779 viviendas dañadas, 220 casas destruidas, 37 puentes afectados, 129 albergues habilitados, 14,166 personas albergadas, 2614 evacuados, 58 personas desaparecidas y 157 fallecidas.

 

José Roberto Martínez, de izq. a der. el segundo con la camilla durante la evacuación de afectados, del caserío Los Planes, en Joya, Grande, Santiago Texacuangos, San Salvador.

 
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El personal asignado a atender a los afectados en Joya Grande, durante su recorrido al caserío, entre ellos José Roberto Martínez, el primero de chumpa roja.