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San Salvador, 11 de noviembre de 2009
Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones
“Es un dolor indescriptible, no sé cómo decirlo, estoy desilusionada, mi hija está muy mala en el hospital, la casa quedó destrozada no les quedó nadita, ni siquiera ropa tienen mis cuatro nietecitos; y el que se murió, mi niño el que le arrebató el agua a mi hija, nos ha dejado con el corazón roto, jamás imagine que podía pasarnos algo así, no sé qué vamos a hacer, estoy muy afligida”, narró muy consternada la Sra. Teófila Ortiz, habitante del Barrio Concepción, Pila de los Jobos, en el departamento de San Vicente.
Doña Teófila es una de las personas cuya vivienda, el pasado sábado 07 de noviembre, fue arrasada por la corriente del río Acahuapa, en San Vicente, que además de llevarse a su paso, casas, animales y árboles, provocó la muerte de varias personas, entre ellas la de su nieto de tan solo 6 años.
Según los afectados, fue aproximadamente en la medianoche del sábado cuando luego de incesantes lluvias, algunos despiertos pendientes de la situación, otros dormidos, se sorprendieron por los estruendos que se escuchaban, sin embargo su sorpresa fue mayor cuando las viviendas empezaron a vibrar por el movimiento de las rocas que eran arrastradas por el agua.
Asustados intentaron salir de sus viviendas, pero en muchos casos el agua alcanzaba niveles a la altura del techo, lo que obligó a que algunos los rompieran para salir, otros tuvieron que esperar que el nivel del agua disminuyera, pero hubo quienes no tuvieron esa oportunidad y fueron arrastrados por el agua junto con sus pertenencias.
Los sobrevivientes no olvidan la angustia, y dolor que vivieron al presenciar como lo que habían construido con esfuerzo de muchos años se derrumbaba en un instante.
“Salimos buscando para la calle de arriba, para El Calvario, cuando vimos que las aguas arrastraban las paredes, que todo se lo llevaban, perdimos todas las esperanzas, yo sentí que mi vida acababa, tenía un taller, un carro, y toda la venta, pero eso se terminó, todito se lo llevó el agua, no nos quedó absolutamente nada. Tengo 10 años de vivir aquí, y nunca había ocurrido algo similar, imagínese ahora tengo que empezar nuevamente de cero, y con mis años será más difícil, pero estoy muy agradecido por la solidaridad de los salvadoreños, porque nos ayudaron a salir de la vivienda inundada, y ahora con esto que nos trae la Cruz Roja estamos mayormente agradecidos porque es algo que realmente necesitamos”, comentó el Sr. Manuel Enrique Marín, habitante del Barrio El Calvario, pasaje San José en San Vicente, donde también el río destruyó viviendas y todo lo que encontró a su paso.
Respondiendo a las necesidades de los afectados, la Cruz Roja Salvadoreña el pasado 10 de noviembre, con el apoyo de las Damas Voluntarias entregó víveres y ropa a 82 familias del Barrio Concepción, Pila de los Jobos, y del Barrio El Calvario, pasaje San José, ambas en las riveras del río Acahuapa, en San Vicente.
Pero el trabajo de los miembros de la institución no solamente ha sido donaciones de ayuda humanitaria, pues desde el momento de que el sistema de baja presión afectó el país, la entidad de socorro activó a más de 2,500 voluntarios, desplazó Equipos de Primeros Auxilios, Equipos Nacionales de Intervención para Desastres, la Unidad de Rescate, Equipos TREPI (Técnicas de Rescate para Inundaciones), Equipos de Evaluación de Daños y Necesidades, además de realizar monitoreo constante en las zonas de alto riesgo.
Con el trabajo realizado y la entrega de donaciones la Cruz Roja Salvadoreña pretende aliviar el sufrimiento de los afectados, y una muestra de ello es que a doña Teófila Ortiz, también le proporcionó una colchoneta para que sus pequeños nietos puedan descansar mientras comienzan la construcción de un nuevo hogar.
“Estoy muy contenta porque la Cruz Roja me ha regalado comida, ropita para mi y mis niños, y con este colchón al menos van a dormir cómodos mis nietos”, expresó entre lagrimas y sonrisas doña Teófila Ortiz.
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