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30 de mayo de 2008
Lic. Juan Antonio Lafargue Redondo Departamento de Comunicaciones
Filial Provincial- Santiago de Cuba
Uno de los programas humanitarios que por sus características ha sensibilizado a muchas personas por su impacto social lo constituye sin lugar a dudas el Proyecto Dissimilis, el cual es auspiciado por la Cruz Roja Cubana con el financiamiento del Grupo Dissimilis Culture and Competente Centre de Noruega y cuyo objetivo es enseñar música a través de números y colores a personas con necesidades educativas especiales.
Este programa se aplica en Cuba desde hace diez años, con resultados positivos para estos niños/as y jóvenes. Siendo la provincia de Santiago de Cuba una de las más destacadas y entusiastas en la aplicación del programa en los Centros Educacionales y Centros Médicos Psicopedagógicos.
La Cruz Roja de Santiago de Cuba ha trabajado de conjunto con las dependencias de Salud y Educación en el territorio para establecer ese proyecto en las Escuelas de Enseñanza Especial y Centros Médicos Psicopedagógicos de la ciudad, con vistas a insertar a nuestros niños/as en el aprendizaje de la música mediante este sistema que utiliza los números y colores en representación de las diversas notas musicales, que hace más factible que los educandos se familiaricen con el pentagrama y de acuerdo a los instrumentos utilizados logren los acordes necesarios de una manera mucho más fácil.
En Santiago de Cuba este método comenzó hace 7 años, y actualmente se aplica en 22 Escuelas de la Enseñanza Especial y 2 Centros Médico Psicopedagógicos, reportando la preparación de más de un centenar de niños y niñas en el fascinante universo musical y danzario que les permita insertarse a la sociedad y socializarse con el medio y los instrumentos musicales.
El protagonismo y la dedicación de los profesores de música, personal psicopedagógico y voluntarios de la Cruz Roja Cubana de Santiago de Cuba han hecho posible que el Proyecto Dissimilis marche satisfactoriamente, mostrando logros relevantes en su desarrollo desde sus mismos inicios hasta el presente y todo responde a la consagración de Mercedes López Irsula, más conocida como “La Gallega”, una Mujer Orquesta en la Cruz Roja Santiaguera, que ha dado todo de sí en aras de que este programa marche y marche bien.
Guitarras, bajos especiales, teclados, claves, bongoes, maracas y chequeres son parte de los instrumentos donados por el Proyecto Dissimilis, para que esos niños/as y jóvenes con necesidades educativas especiales puedan aprender música mediante este método que les hace más fácil y placentera su existencia, permitiéndoles sentirse útiles ante una sociedad que vela por ellos y los integra a ella.
Es bueno resaltar los resultados obtenidos con el método Dissimilis, la provincia de Santiago de Cuba estuvo representada en dos eventos internacionales: uno en la República Dominicana al que asistió la Lic. Rosa La Rosa, especialista que por Salud Pública atiende el proyecto, en el Centro Médico Psicopedagógico América Labadi de la Ciudad Héroe, y el otro fue el Festival de Oslo, Noruega, al que asistieron “La Gallega”, y la niña Yuridey Quiala del Centro “América Labadí”, como integrantes de la delegación cubana al evento, obteniendo el primer lugar por la integralidad del espectáculo.
Baste decir que el trabajo con esos niños requiere de mucho amor y dedicación por parte de las personas que lo desarrollan y que solo este amor que ponen en ello hace posible los logros obtenidos.
“Santiago es mucho Santiago” dice una vieja frase que distingue ese trabajo desarrollado por todas las personas involucradas de una manera u otra en el bello proyecto. Horas y horas de dedicación diarias a esos niños y niñas, mucha disposición, voluntad de hacer y muy buen uso de los recursos asignados son parte de este trabajo que hoy exhibe sus frutos de manera optimista.
De una cosa si podemos estar seguros y es que el espíritu y la voluntad de hacer de Mercedes López Irsula, “La Gallega”, ha contagiado a todos para que desarrollen el Proyecto Dissimilis en Santiago de Cuba, y poderlo multiplicar y hacerlo una realidad palpable y una meta a imitar.
Con este método se ha logrado que los niños y niñas se sientan realizados y útiles, han mejorado sus relaciones con la sociedad y el entorno, permitiendo que los padres estén estimulados y den todo su apoyo para que continúe siendo un triunfo de la Cruz Roja Cubana en su Misión Humanitaria.
Hay que destacar la emoción que siente el público, cuando ve a esos niños cantar y bailar al compás de contagiosos ritmos musicales y la manera en que muchos aplauden con lágrimas en los ojos, es la mayor satisfacción que tiene la Cruz Roja Cubana con el método Dissimilis. |