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27 de marzo de 2008
El cambio climático es aquí y ahora, por está razón la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, a fomentado el interés de sus miembros por el tema. En la actualidad, más de 40 sociedades nacionales del mundo están desarrollando proyectos que conlleven a una búsqueda de la solución de la problemática, y Venezuela, se está uniendo a ello.
A nivel mundial se ha desencadenado un gran debate en torno a las consecuencias humanitarias que conlleva el cambio climático; los desastres repentinos y su prolongación, de evolución lenta y con mayor intensidad de los eventos naturales; todo esto a raíz de los efectos que producen, cuyas consecuencias directas son la hambruna, sequías, inundaciones e incendios, afectando a las comunidades más vulnerables.
Se sabe que las consecuencias a largo plazo son desalentadoras, el aumento de tan solo 0,7 C° en la temperatura global ha desencadenado en la ultima década grandes cambios en el clima y en los recursos naturales, lo que pudiese ocasionar un crisis de alcance global.
Acciones concretas Cruzrojistas
Cuando el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja inició las conversaciones sobre el cambio climático, no se conocía a ciencia cierta, la manera en como el movimiento podía contribuir a tan ansiosa meta, sin embargo en la actualidad más de 40 Sociedades Nacionales a nivel mundial han implementado proyectos dirigidos a fortalecer la estructura interna del movimiento y de las comunidades para hacer frente a los problemas cambiantes que el clima trae tras de sí, proyectos que influyen desarrollo organizativo, gestión de riesgo, comunicación y salud.
“Si se hace un análisis retrospectivo de los últimos eventos naturales en el país, es evidente que nuestra sociedad no es ajena a estos efectos, períodos de lluvias más prolongados e intensos; de sequía que disminuyen el caudal de las fuentes de agua y enfermedades emergentes que creíamos controladas que afectan, cada vez más, a las comunidades vulnerables; con tan sólo esto, nos damos cuentas que es necesario generar un proceso organizativo de análisis para adaptar a nuestros voluntarios para hacer frente a estos nuevos retos” comenta Ana Izarra, Técnico de Proyecto de la Cruz Roja Venezolana Seccional Lara, quien en conjunto con un equipo multidisciplinario se encuentran analizando las posibles estrategias a seguir para fortalecer a la Cruz Roja Venezolana en esté ámbito.
Situación en la Región de las Américas
En la Asamblea General de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja 2007, los representantes del movimiento en el mundo, expresaron su preocupación creciente por este nuevo problema al que hay que dar frente y el momento de actuar es ahora. Con el compromiso de brindar apoyo a las comunidades del país, las Sociedades Nacionales son una pieza clave para llevar la información a los grupos sociales más vulnerables, y de está realidad no se escapan las Sociedades Nacionales de la Región de las Américas, quienes aunado a las crisis socio-económica, la pobreza y la inequidad en los servicios de salud, son considerados factores que aumentan el riesgo de sufrir las consecuencias de la degradación del Ambiente.
El impacto de la degradación del medio ambiente y del cambio climático en la población ya es inmenso, y todos los años millones de personas sufren las consecuencias en todo el mundo. Es probable que el problema se agrave y acelere a menos que su hagan esfuerzos importantes y sostenidos para limitar sus efectos negativos. Sobre todo son los más vulnerables los que tienen menos capacidad de prevenir y sobrellevar los efectos de los desastres y recuperarse de los mismos.
Es por ello que la Cruz Roja Venezolana, usando su rol de auxiliar de los poderes públicos, su prestigio en la sociedad venezolana y la red de voluntarios y voluntarias que llegan a las comunidades vulnerables, se plantea el reto de iniciar el debate nacional sobre el cambio climático, por medio de actividades de concientización y sensibilización en el seno de la sociedad nacional, que se extienda a la población en general y sobre todo a las comunidades marginadas, para promover medidas de protección del ambiente y sensibilizar a las familias a adoptar conductas que permitan disminuir la degradación del ambiente y con ello evitar o retrazar el cambio climático.<P>
Dr. César Rincón
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