Cruz Roja Ecuatoriana

Voluntariado en Ecuador: lo que no se ve

 

3 de marzo de 2008
Por Autor: Cristina Medina -
Coordinadora Nacional de Comunicación

Al ver que el río Zapotal, situado en la zona costera de Ecuador, crecía, Javier Rizo tomó a su esposa y a su hijo y se marchó. Esta vez quería asegurarse que sus hijos no sufrirían ningún percance, como en las inundaciones de hace dos años, cuando su único hijo en aquel momento, se cayó al río, su esposa fue tras de él a rescatarlo y tras de ella, se tiró Juan. Al final se salvaron los tres pero el susto fue enorme. Desde ese día la familia no ha vuelto a su hogar y viven en una casa prestada en el pueblo de Caymito. Temen que les vuelva a pasar lo mismo que la vez anterior. “Ya perdí mi casa pero no voy a perder a mi familia”, le dice Javier a Martha Acosta. Los cuatro van en un bote rumbo a la zona más seca de Caymito y Los Cerritos, unas de las comunidades afectadas por las inundaciones en Urdaneta.

Lo que antes era un arrozal ahora es una enorme laguna donde sus principales habitantes son las serpientes y los lagartos. “Niña Martha ahora encontramos dos serpientes al día, pero no en el patio sino dentro de la casa, en el colchón, en el baño”, le dice una viejita mientras presurosa le abraza y le saluda.

Martha no es una desconocida es como una vecina más del barrio a quien todos quieren. Es voluntaria de Cruz Roja Ecuatoriana desde hace más de 17 años y actual directora de Socorros de la Junta Provincial de Los Ríos.

Martha apoya, cada día, a su comunidad realizando actividades como evaluaciones, censos de población y entrega de ayuda humanitaria a damnificados por las inundaciones. Estas actividades las comparte con su esposo Carlos quien también es voluntario. Martha es además la madre de Jaime de 9 años y Dana de 10 meses que llevan ya Cruz Roja en las venas.

Como ella en el país existen más de 3 mil voluntarios que con su esfuerzo y trabajo están colaborando a fortalecer su comunidad. Desde estas inundaciones y sólo en la provincia de los Ríos, se han hecho voluntarias 7 personas en Babahoyo y 5 más en cada cantonal, donde el 90% son mujeres.

En cada visita Martha conversa de manera franca y abierta con la población. Por si hay algún accidente siempre va con el botiquín y con su franqueza costeña nadie duda de su palabra.

Nuevamente vuelve a llover. Mojada y cansada, pero con la satisfacción de haber ayudado vuelve a la Cruz Roja, evalúa las actividades del día y coordina las actividades para el día siguiente.

El país entero se ha volcado en ayudar a los damnificados por las inundaciones. Charito Gutiérrez y Luz María Hidalgo de 79 y 67 años respectivamente, no han querido ser una excepción, y ayer se presentaron en la Cruz Roja Ecuatoriana para ofrecer su ayuda a las personas afectadas por las inundaciones. Las dos forman parte de la Fundación de Reinas de la Tercera Edad del Distrito Metropolitano de Quito.

Charito es de Loja y de niña fue voluntaria de la Cruz Roja, pertenecía a la Brigada de la Escuela 18 de Noviembre. “Siempre ayudábamos a los más necesitados”, comentó. Fue voluntaria hasta 1962 y cree que sus conocimientos en primeros auxilios, le han ayuda mucho. Fue maestra y ha fomentado en sus estudiantes el espíritu de amor hacia la Cruz Roja y sus Principios.

Sin embargo, ambas, al observar tantas imágenes de dolor de muchas familias que lo han perdido todo, sin dudarlo, vinieron a la Cruz Roja pues consideran que aún pueden ayudar a los demás. “Somos de la tercera edad pero todavía tenemos deseos de servir para ayudar en lo que sea posible”, señaló Luz María, por ello, han venido a trabajar en las tareas de clasificación de la ayuda que llegará a los damnificados.

Martha (vestida de azul en la derecha) apoya a su comunidad realizando actividades como evaluaciones, censos de población y entrega de ayuda humanitaria a damnificados por las inundaciones.
 
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Charito Gutiérrez (en la izquierda) y Luz María Hidalgo de 79 y 67 años respectivamente, no han querido ser una excepción, y ayer se presentaron en la Cruz Roja Ecuatoriana para ofrecer su ayuda a las personas afectadas por las inundaciones.