San José, 24 de junio de 2008
Por: Esteban Lemus Laporte, Directivo Voluntario
Cada 24 de junio la Cruz Roja Costarricense celebra el Día del Voluntariado. La fecha conmemora la Batalla de Solferino acontecida en Italia en 1859, en donde el fundador de la Cruz Roja, Henry Dunant, se inspiró para escribir su obra "Recuerdo de Solferino" que a su vez sería la base ideológica de la Organización y del Primer Convenio de Ginebra de 1864.
Rememorando tan importante evento para la historia de la Cruz Roja a nivel universal, en Costa Rica se realizan desfiles y actos en todo el país resaltando la labor de las y los voluntarios, personas que dejándolo casi todo, dedican su tiempo y en algunos casos hasta su vida de manera gratuita y desinteresada a favor de las demás personas, sobre todo las más vulnerables.
De una forma u otra todas y todos podemos ser voluntarios. Una persona voluntaria puede ser cualquiera que esté inscrita en la Cruz Roja, pero voluntarias también son sus familias que permiten que sus seres queridos participen en labores humanitarias, y asumen con ellos un compromiso solidario. Voluntaria también es la persona que dona su dinero para la compra de un cartón de Tico Bingo, hasta la donación de un lote o una ambulancia en cualquier parte del país. Y voluntaria es también la persona que sin llevar un uniforme asume la responsabilidad de sentirse co-responsable con la persona que sufre, sea apartando su vehículo al paso de la ambulancia, despojándose de un alimento para donarlo a una comunidad afectada por una inundación o permitiendo que uno de sus empleados pueda participar en una emergencia.
Hoy en día que las necesidades humanitarias son más complejas, la necesidad del voluntariado es cada vez más necesaria. La Cruz Roja tiene el gran reto de motivar el voluntariado en todas sus formas, pero el reto es de todos, si usted no participa actualmente de las actividades de la Cruz Roja, o no sabe como hacerlo, acérquese al comité más cercano de su comunidad o a la Sede Central.
Martín Luther King decía que cada uno puede ser grande, porque cada persona puede servir, que no hace falta tener un diploma de la universidad para servir que solo hace falta tener un corazón lleno de tolerancia y un alma generada por el amor. Este es el secreto que encierra el voluntariado.
|