San Salvador, 11 de enero de 2007
Un total de 500 familias de los municipios de San Lorenzo y Ahuachapán fueron beneficiadas con la ayuda humanitaria entregada el pasado 05 de enero por Cruz Roja Salvadoreña a través de la Dirección Nacional de Socorros a los afectados por el enjambre sísmico suscitado en el mes de diciembre de 2006 en la zona norte del departamento de Ahuachapán.
La ayuda proporcionada benefició a 11 caseríos de Atiquizaya, 8 de San Lorenzo y uno del municipio de Ahuachapán; ésta consistió en material para techos temporales, kits de higiene, y frazadas, además de distribución de afiches con recomendaciones en caso de una nueva emergencia, estos insumos han sido adquiridos con el apoyo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y fueron preparados bajo los criterios del Manual Esfera, que brinda las normas mínimas de respuesta humanitaria en casos de desastres; lo cual ha permitido contribuir a solventar las necesidades básicas de los afectados, quienes en su mayoría quedaron sin viviendas al ser derrumbadas por los movimientos telúricos.
De igual forma, la Oficina de Salud Comunitaria en coordinación con la Dirección Nacional de Socorros, los días 8 y 9 de enero, realizó visitas de identificación y diagnóstico tanto a nivel comunitario como interinstitucional a los municipios de San Lorenzo y Atiquizaya, todo ello dentro del marco del apoyo psicosocial para los afectados por los sismos, con la finalidad de efectuar un análisis de factibilidad para trabajar en la etapa de rehabilitación con un programa de salud comunitaria que incluya asistencia psicosocial, saneamiento básico y cobertura de letrinas; así como el tratamiento efectivo de las fuentes de agua en especial del río Güeveapa, de donde se abastece gran parte de la población de San Lorenzo que según el mapa de pobreza del Gobierno de la República de El Salvador, es considerado como uno de los municipios prioritario para las acciones de salud materno-infantil y nutrición.
La actividad sísmica inició el 17 de diciembre y desde esa fecha, la institución humanitaria movilizó al personal voluntario de las seccionales de Atiquizaya, Santa Ana y Ahuachapán para realizar evaluaciones de daños y determinar las necesidades primarias de las personas afectadas, e inmediatamente realizar la distribución de la ayuda humanitaria.
El enjambre sísmico, según el censo de familias afectadas y de estructuras dañadas que elaboró el Viceministerio de Vivienda y las Alcaldías de San Lorenzo, Atiquizaya, El Refugio y Turín, afectó al menos a tres mil familias y dañó igual número de viviendas.
La institución humanitaria ha fortalecido a las Seccionales de la zona, pues recientemente desarrolló un taller con el personal voluntario donde les brindaron técnicas para asistencia para reparto o distribución de ayuda humanitaria.
Por otra parte, en los próximos meses la Cruz Roja pretende capacitar a la población afectada, “esperamos realizar un proyecto de organización y preparación comunitaria para desastres en los municipios afectados, siempre con el apoyo de la Federación; por el momento se van a identificar a las comunidades, luego se hará una línea base, un estudio de las mismas para definir cuántas entrarían al proyecto, dentro del cual además de capacitarlos se les proporcionaría el equipamiento básico”, manifestó el Sr. Oscar Ordóñez, de la Dirección Nacional de Socorros.
De acuerdo al Servicio Nacional de Estudios Territoriales, el origen del enjambre, según las características de los registros se atribuyó a la activación de fallas geológicas locales ubicadas en la zona, por lo que se descartó que existiera relación con la activación de alguno de los volcanes cercanos o con actividad térmica de los ausoles en el departamento de Ahuachapán. |