Bogotá, 30 de abril de 2007
Tormentas eléctricas, viviendas sepultadas, vientos que arrancan viejos árboles de raíz. Estas frases parecen extraídas de una película de acción sobre el fin del mundo, pero no lo son. La inclemente realidad que, en este momento, vivien 18 departamentos en Colombia, supera la ficción.
Debido a la temporada de intensas lluvias que inició hace más de tres meses y no se ha detenido hasta el día de hoy, este fin de semana, la ciudad de Ibagué, capital del departamento del Tolima, a 212 kilómetros al suroeste de Bogotá, sufrió una de las situaciones más graves, cuando un aguacero de seis horas provocó el desborde del río Combeima y varios deslizamientos en la madrugada del viernes 27 de abril, dejando seis muertos, incluidos tres niños.
En la capital tolimense, alrededor de 17 barrios pobres se han visto perjudicados y existe un promedio de 2000 personas damnificadas, otras 24 heridas y 8 han fallecido hasta el momento. Por su parte, en los municipios de Chaparral, Flandes y Girardot, por causa de un derrumbe, cinco personas murieron en lo que va del mes.
Las cifras oficiales de los daños humanos y materiales causados por esta ola invernal revelan que 24 personas murieron y unos 37,000 damnificados vienen siendo atendidos. Las perdidas económicas aún no han sido calculadas con exactitud, sin embargo, se encuentran relacionadas a la destrucción de los cultivos de caña y las moliendas, a lo que se suman los cortos del fluido eléctrico y los problemas en el abastecimiento de agua potable en varios sectores.
La Cruz Roja Colombiana está actuando rápidamente en los barrios de Ibagué, realizando servicios de búsqueda y rescate en los puntos afectados con la presencia de 18 voluntarios. Durante la emergencia han sido instalados dos albergues temporales y se ha solicitado a la comunidad ribereña que vive a la orilla de río Combeima, que evacué hacia los sitios más altos de las zonas habitadas.
Según el reporte humanitario de la Cruz Roja Colombiana, los casos más graves además de Tolima se presentan en las ciudades de La Guajira y Chocó donde cerca de 10 mil personas quedaron sin techo por varias avalanchas y desbordamientos de ríos.
Para los próximos días se esperan más aguaceros en la región colombiana, que incrementaran los niveles de los ríos por lo que la declaratoria de alerta roja se mantiene.
El centro de operaciones de emergencias, integrado por todos los organismos de socorro, viene llevando a cabo la inspección de las quebradas, cuya situación amenaza a siete sectores de invasión ubicados en el casco urbano, dos de ellos en la zona rural.
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