Comunicado de Prensa

A dos años del tsunami, la inversión en reducción del riesgo debe aumentar más del doble

 

Ginebra, 27 de Noviembre de 2006

Gobiernos, organismos de ayuda humanitaria y otros actores humanitarios deben gastar dos veces más en actividades de preparación para desastres que podrían salvar millones de vidas, afirma la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

A casi dos años del tsunami devastador del Océano Índico, la reducción del riesgo sigue escaseando en el programa internacional, a pesar del avance alentador en las propias regiones afectadas por el tsunami. “Hay que sacar enseñanzas del tsunami y se debe dar cabal prioridad a la reducción del riesgo en todas las zonas expuestas a desastres”, declaró en Yakarta, Johan Schaar, Representante Especial de la Operación Tsunami de la Federación Internacional.

Según dicha organización, actualmente, el gasto global en preparación para desastres representa casi el cuatro por ciento de los 10.000 millones de dólares anuales que se destinan a la ayuda humanitaria, pero debe aumentar al 10 por ciento para proteger la vida de la gente de comunidades vulnerables. Por cada dólar asignado a la prevención del riesgo se pueden ahorrar hasta 10 dólares en la recuperación, señala la Federación Internacional.

Mediante la reducción del riesgo se entiende reducir al mínimo los efectos de los desastres naturales en aquellas comunidades expuestas a ellos. Sus facetas más simples pueden ser los primeros auxilios o la educación de escolares; sus facetas más complejas abarcan la protección de costas, la construcción antisísmica y la planificación urbana.

Recientemente, la Cruz Roja Indonesia (PMI) inauguró una red de radio para transmitir a las comunidades vulnerables de todo Aceh, las alertas tempranas que emita el gobierno. Según Felly Ankida, voluntario de la Cruz Roja, esa red es de capital importancia en un país expuesto a desastres como Indonesia. “La Cruz Roja nunca había dispuesto de esta clase de sistema de alerta temprana en Aceh. Ahora, las filiales están al alcance de un llamado por radio, sobre todo, en casos de desastre.”

Otros ejemplos de preparación para desastres en la región del tsunami son la capacitación en seguridad acuática que los voluntarios de la Cruz Roja imparten en las comunidades costeras de Sri Lanka y la construcción de un refugio de dos pisos que ofrecerá amparo en caso de marejadas e inundaciones en las tierras bajas de Maldivas. La reducción del riesgo está en el núcleo de todas las operaciones de recuperación desplegadas por la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

“En toda la región del tsunami, vemos que empiezan a tomar forma iniciativas de reducción del riesgo. Ahora, debemos asegurarnos que ese enfoque se amplíe a quienes viven en comunidades vulnerables de todas partes del mundo”, concluyó Schaar.

Dos años después del tsunami, la Federación Internacional y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han ayudado a más de 1.700.000 damnificados por el desastre y, dando pasos significativos por el camino de la recuperación, han construido miles de viviendas y refugios transitorios, centros de salud, escuelas y centros comunitarios, además de mejorar el acceso a la atención de salud y apoyarles para que recuperaran sus medios de subsistencia y superaran los traumas emocionales causados por el tsunami.

Si desean obtener más información o concertar entrevistas pónganse en contacto con:

En Yakarta (Indonesia): John Sparrow, Delegado de información,
Tel: + 62 811 158 613

En Colombo (Sri Lanka): Patrick Fuller, Delegado de información,
Tel +94 773 502 154

En Ginebra (Suiza): Matthew Cochrane, Encargado de prensa, operación tsunami
Tel: + 41 22 730 4426 / + 41 79 308 9804

Sírvanse tomar nota que el Sr. Schaar estará disponible en Yakarta hasta el lunes, 27 de noviembre, por la noche, antes de desplazarse a Sri Lanka.