La Cruz Roja intensificará sus actividades para la temporada de huracanes

 

23 de mayo de 2006
Por Allison Ali, en Santa Lucía

Inez Joseph vive en Anse La Raye (Santa Lucía), un pueblo pesquero circundado por tres ríos y el mar. Como muchos otros vecinos del pueblo, en todas las temporadas de huracanes Inez afronta el mismo problema: las graves inundaciones. "He vivido en este pueblo durante 45 años y todos los años ocurre lo mismo", explica. "Mi hogar se inunda y lo pierdo todo. Mis hijos no pueden ir a la escuela y hay que volver a empezar."

Sin embargo, aunque las inundaciones se repiten todos los años, según Inez los vecinos del pueblo poseen actualmente más conocimientos sobre gestión de desastres y reducción del riesgo y, por lo tanto, son capaces de reducir el impacto. La Cruz Roja de Santa Lucía lleva muchos años trabajando en esta comunidad, una de las más vulnerables del país y en la que residen aproximadamente 4.000 familias.

En el Caribe y América Central son muchas las personas para las que, igual que para Inez, la temporada de huracanes, que comienza el 1 de junio, constituye un importante motivo de preocupación. Las fuertes y potentes lluvias causan víctimas mortales y destrucción, no sólo en las comunidades sino en países enteros. Expertos en meteorología predicen que la actividad en esta temporada de huracanes podría ser superior al promedio.

Por ello, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja trabaja con las Sociedades Nacionales para ampliar el alcance de sus programas de gestión de desastres y reducción del riesgo. A través de la movilización de su red única de voluntarios y miembros comunitarios, la Cruz Roja desempeña una función crítica en la difusión local de mensajes de alerta temprana y de información sobre medidas de seguridad.

La semana pasada, durante cuatro días, se reunieron en Santa Lucía Sociedades Nacionales de la Cruz Roja del Caribe y América Central, para analizar la preparación para desastres en lo concerniente a la próxima temporada de huracanes. Esta reunión anual previa a los huracanes se ha convertido en un evento clave de la agenda de la Cruz Roja.

En ella concurren muchas personas con experiencia, que tienen la oportunidad de evaluar su preparación, intercambiar opiniones, aprender de experiencias anteriores, estudiar nuevos instrumentos y desarrollar una nueva visión sobre cómo se deberán abordar los desafíos que pueda plantear la temporada de huracanes.

En la reunión participaron representantes de 23 Sociedades Nacionales del Caribe y América Central, de Sociedades Nacionales de otros países, y de otros organismos internacionales. Los participantes reconocieron que, aunque los preparativos de la Cruz Roja para la temporada de huracanes de este año avanzan en la forma debida, es necesario intensificar las actividades. Observaron que el tiempo ha demostrado que la preparación para desastres salva vidas y reduce el impacto de los desastres.

“Nuestra gente debe asumir una función directora en la protección de las familias, la propiedad y los medios de subsistencia locales frente a los desastres”, observó Kenneth Monplaisir, Presidente de la Cruz Roja de Santa Lucía. “Este compromiso refleja que se entienden y respetan los desastres naturales, pero, aún más importante, que se ama y respeta a nuestras comunidades.”

Añadió que es necesario que la Cruz Roja desempeñe una función más decisiva en el desarrollo y ejecución de los planes nacionales de respuesta a desastres, y en el fortalecimiento de la capacidad local para participar en el proceso. Opinó, además, que es necesario que todos los países lleven a la práctica estrategias encaminadas a reducir la degradación medioambiental y el cambio climático.

Las Sociedades Nacionales de la región han reconocido que para cumplir el compromiso de reducir la vulnerabilidad se requiere un esfuerzo nacional, pero también individual. Estos esfuerzos deben estar orientados a la consecución de objetivos estratégicos, y deben supervisarse y evaluarse en todos los aspectos de la preparación para desastres.

Leon Prop, jefe de la Delegación Regional de la Federación Internacional en Panamá, hizo hincapié en la necesidad de disponer de sistemas de alerta temprana más eficaces, al estar aumentando el número de desastres meteorológicos. Destacó también la importancia de trabajar en la región con otros organismos asociados en materia de preparación para desastres y reducción del riesgo.

“Ahora, más que nunca, el mundo necesita una cooperación eficaz”, explicó. “Cuando azota un desastre, los recursos del país afectado a veces son del todo insuficientes y es necesaria la ayuda internacional. En situaciones de este tipo, es esencial que la ayuda pueda prestarse con rapidez y eficacia, y de la mejor calidad posible, en beneficio inmediato y a largo plazo de las comunidades afectadas.”

El Sr. Prop instó a los participantes a consolidar sus relaciones con asociados multilaterales como el Organismo para situaciones de emergencia y casos de desastre en el Caribe (CDERA de sus siglas en inglés). “No seremos capaces de efectuar un aporte decisivo hasta que no trabajemos con este tipo de asociaciones”, declaró.

En la temporada de huracanes del pasado año, el número de tormentas con nombre y su intensidad fueron muy superiores a los de años anteriores; también fue extremadamente llamativo su comportamiento. Millones de personas se vieron afectadas. Dicha temporada es considerada la más activa nunca registrada en el Atlántico y, en general, en la historia de los huracanes. Se sucedieron 27 tormentas con nombre, 14 huracanes y 7 huracanes importantes. La Federación Internacional lanzó un llamamiento por valor de más de 10 millones de francos suizos para atender a las necesidades de 171.000 personas en 12 de los países más afectados, incluidos Haití, Jamaica, Bahamas, México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador y Cuba.

La semana pasada, durante cuatro días, se reunieron en Santa Lucía Sociedades Nacionales de la Cruz Roja del Caribe y América Central, para analizar la preparación para desastres en lo concerniente a la próxima temporada de huracanes.
 
  Más información:
Temporada de huracanes 2005
 
A través de la movilización de su red única de voluntarios y miembros comunitarios, la Cruz Roja desempeña una función crítica en la difusión local de mensajes de alerta temprana y de información sobre medidas de seguridad.
 
La Cruz Roja de Santa Lucía lleva muchos años trabajando en esta comunidad, una de las más vulnerables del país y en la que residen aproximadamente 4.000 familias.