07 de marzo de 2006
Cruz Roja Peruana y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja han sumado esfuerzos para atender a las personas afectadas por las fuertes lluvias que golpearon la costa norte peruana durante la última semana de febrero.
Según reportes oficiales del Instituto Nacional de Defensa Civil, en la provincia de Tumbes, distritos Puerto Pizarro, El Triunfo y los Galvines, habría al menos 2262 personas damnificadas, 325 evacuadas y 65 viviendas con daños severos. A esto se suman 41 kilómetros de carretera destruidos, cinco escuelas inhabilitadas y un centro de salud fuera de servicio debido al impacto causado por las precipitaciones, los vientos y las tormentas eléctricas.
Para atender las necesidades de esta población, la Federación Internacional ha hecho efectivo un Fondo de Emergencia por cerca de 39mil dólares estadounidenses (USD$ 39 000), que permitirá llevar a cabo el plan de acción presentado por la Cruz Roja Peruana.
Según Luis Alberto La Cruz, Coordinador Nacional de Socorros de la Sociedad Nacional, este plan tiene como principal objetivo atender las necesidades básicas de higiene y agua limpia de al menos mil familias afectadas. "Nuestra preocupación ahora es garantizar el acceso a recursos limpios para evitar posibles brotes, diarreas, enfermedades dérmicas y del sistema respiratorio, que son siempre muy frecuentes después de las inundaciones", explicó.
Así, la distribución de recipientes de agua y pastillas para potabilizarla, han sido definidas como acciones prioritarias en la región. En total, serán potabilizados cerca de 300 litros de agua por familia y a partir del 8 de marzo se distribuirán mosquiteros individuales de tul impregnados con insecticida para evitar las picaduras de zancudos portadores del dengue.
Pero la entrega de bienes no lo es todo. Las personas beneficiarias también serán parte de un programa de educación comunitaria que pretende capacitarlas en reducción de riesgos y buenos hábitos higiénicos que les permitan enfrentar mejor posibles situaciones de emergencia. Esta formación estará a cargo de 12 voluntarios de la Filial de Tumbes y dará un lugar especial a poblaciones particularmente vulnerables, como mujeres, niños y adultos mayores.
Todo este proceso será apoyado por Felipe Del Cid, miembro de los Equipos Regionales de Intervención de la Cruz Roja que han sido capacitados en América Latina para apoyar las acciones de respuesta y manejo de desastres desarrolladas por las Sociedades Nacionales del continente. Así lo explicó Natalia Gómez de Travesedo, Delegada para América del Sur de la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres (UPARED). "Creemos importante aprovechar el gran potencial que ofrece el recurso humano de la región, que a la vez que apoya a una población afectada, fortalece el intercambio de experiencias y buenas prácticas; su trabajo en terreno estimula el aprendizaje colectivo entre quienes participan de una operación de respuesta", puntualizó.
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