Explosión del Tungurahua: lucha por la vida en medio de la grandiosidad

 

15 de Julio de 2006

La zona ha sido declarada en Alerta Naranja. 774 familias fueron desplazadas y mientras unos huyen con el objetivo de salvar sus vidas otros contemplan el acto como algo grandioso.

Animales petrificados, cultivos perdidos y familias desplazadas es el saldo preliminar del aumento de la actividad eruptiva del volcán Tungurahua que se incrementó el día de ayer.

A las 17h00 del 14 de julio, el volcán, ubicado a 180km de la capital, comenzó a emitir grandes cantidades de ceniza con partículas de material piroclástico. Bloques incandescentes alcanzaron una altura de 500 metros sobre el nivel del cráter mientras que una columna de ceniza se elevó a una altura de 15 kilómetros.

La ceniza ha afectado a diversas provincias del lado noroccidental del país como: Tungurahua, Los Ríos y Chimborazo. Siendo la más afectada la población Bilbao, la cual por la cantidad de ceniza ha sido declarada en emergencia.

A su vez, el flujo de material incandescente descendió por la quebrada de Juive Grande, ubicada al lado noroccidental del volcán, derribando un puente e impidiendo el paso en la carretera Baños-Penipe, mientras que la vía Baños-Ambato está interrumpida.

Se han reportado sismos, de diversa intensidad, y según los pobladores de la zona se escuchan sonidos como “cañonazos”. Las autoridades han declarado la Alerta Naranja. Hugo Yépez, director del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional, señaló que “esta actividad no significa el pico del proceso ni se puede descartar una mayor actividad”, por lo que recomendó a los pobladores alejarse de la zona.

La Cruz Roja Ecuatoriana se moviliza con ayuda

Desde las 18h00 de ayer la Cruz Roja Ecuatoriana (CRE), activó sus planes de emergencia y cuenta con más de 200 voluntarios en la zona. Las Juntas Provinciales de Pastaza, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar y de la Sede Central (Quito) se movilizaron para realizar las evaluaciones de los daños y necesidades. Al momento se brinda asistencia médica y servicio de búsqueda y rescate para las comunidades afectadas en los diferentes albergues que se han organizado. En la zona se ha repartido 14 mil mascarillas, 600 gafas de protección, 500 frascos de suero fisiológico e insumos para primeros auxilios.

Un día después de las explosiones, se desplazó al lugar un equipo de apoyo psicológico y de telecomunicaciones. Hasta el momento las comunidades más afectadas son: Cusúa, Juive, Bilbao, Cotaló y Penipe. En el albergue de Guadalupe, sector del Pingüe, están cerca de 120 familias entre los que se encuentran 70 niños.

El país está a la espera del pronunciamiento de las autoridades y se está realizando una evaluación total de necesidades aunque los damnificados de los albergues necesitan alimentos no perecibles, agua y mascarillas.