25 de Julio de 2006
En 1999 decenas de voluntarios y representantes de la Cruz Roja permanecían en Armenia, Colombia, luego de que un fuerte terremoto azotara la ciudad en enero de ese mismo año, dejando severos daños y más de 200 mil personas afectadas.
Hoy, siete años después, Armenia ha renacido pero miembros de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja vuelven a visitarla. Esta vez no es a causa de un desastre, si no más bien de una oportunidad para mitigar sus efectos. Se trata del Taller Latinoamericano de Directrices para la Evaluación de Emergencias, organizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, con el apoyo de Cruz Roja Colombiana.
Hasta el 28 de julio, 31 representantes de 14 Sociedades Nacionales de América Latina intercambiarán conocimiento y lecciones aprendidas sobre evaluación en emergencias, con la finalidad de definir y validar una metodología de trabajo común, pero adaptable a las necesidades de cada contexto.
Como herramienta, las directrices para evaluación de emergencia, buscan apoyar a las Sociedades Nacionales para que valorar con más rapidez y precisión las necesidades de la población, por eso es clave asegurar que responden a los formas de trabajo y tipos de metodología demandadas por los responsables de Socorro y Desastres.
Este taller de validación de la herramienta, es el primero que se lleva a cabo en el mundo y está enmarcado en la estrategia global promovida por la Federación para que sus 185 SN cuenten con instrumentos de apoyo globales, flexibles, eficaces y ante todo, participativos. “No evaluamos para nosotros sino que evaluamos para la comunidad y con la comunidad.” Necesidad de definir un sistema flexible de educación. Conectividad y lenguajes comunes”, así lo explica, Walter Cotte, Coordinador Nacional de Socorro y Desastres de la Cruz Roja Colombiana
El reto es que toda evaluación se realice junto con la comunidad e incorpore un análisis compartido y participativo. “Tenemos la ventaja de poder evaluar donde nadie mas llega y lo hacemos respetando las diferencias culturales”, añade Cotte. “Los voluntarios participan no sólo como evaluadores sino como más bien como promotores de nuestras acciones, por eso tenemos que evaluarnos por fuera y también por dentro”.
En la inauguración del taller, a cargo del Presidente Alberto Bejarano, participaron también Javier Barrera, representante de la Federación Internacional y la Sra. Gloria de Echeverri, Presidenta de la seccional de Quindío. Les acompañaron la jefa de capacitación de la Federación en Ginebra, colegas del Comité Internacional y delegados de la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastre. |