4 de Agosto de 2006
Los representantes de 14 Sociedades Nacionales de América Latina se reunieron en Armenia, Colombia, entre el 24 y el 28 de julio con motivo del Primer Taller Latinoamericano de Evaluación de Emergencias, organizado por la Delegación Regional para América del Sur y la Cruz Roja Colombiana. El taller contó con la participación de facilitadores provenientes del Secretariado de la Federación Internacional en Ginebra, del Comité Internacional de la Cruz, de la Delegación Regional para América Central y de la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres.
Las directrices para evaluación de emergencia son una herramienta de alta calidad recientemente elaborada por la Federación Internacional. Esta basada en una metodología compacta que cubre todos los puntos esenciales para una valoración rápida y precisa de las necesidades de la población, incluyendo la organización de los equipos de evaluación, el manejo de información secundaria, el trabajo de campo y las técnicas de recogida y análisis de la información. Su propósito es dotar a las Sociedades Nacionales de una metodología de trabajo común, compatible con las herramientas utilizadas por gobiernos y organizaciones internacionales y adaptable a las necesidades específicas de cada país.
Este taller llevado a cabo en América del Sur es el primero que se realiza en el mundo y está enmarcado en la estrategia global promovida por la Federación para que sus 185 Sociedades Nacionales miembro cuenten con instrumentos de apoyo globales, flexibles, eficaces y que faciliten la participación de los afectados en la evaluación de necesidades. “No evaluamos para nosotros sino que evaluamos para la comunidad y con la comunidad,” así lo explica Walter Cotte, Coordinador Nacional de Socorro y Desastres de la Cruz Roja Colombiana.
La sesión inaugural estuvo dirigida por Presidente de Cruz Roja Colombiana, Alberto Vejarano Laverde, el representante de la Federación Internacional en Colombia Javier Barrera y la Presidenta de la seccional de Quindío, Sra. Gloria de Echeverri. Durante los siguientes tres días, los participantes estudiaron los procedimientos de organización de equipos de evaluación y las diversas técnicas de recogida de información primaria y secundaria. La parte central del taller estuvo dedicada a comprender el marco de la vulnerabilidad y la capacidad y los vínculos entre la preparación de los evaluadores, los procesos de recogida de información y la toma de decisiones. También se prestó especial atención a las exigencias que imponen sobre los equipos de evaluación la necesidad de garantizar la neutralidad, la imparcialidad y el respeto a la dignidad de los afectados y afectadas por una situación de desastre.
Los y las participantes llevaron a la práctica lo aprendido durante un ejercicio de campo en Ciudad Alegría, una comunidad del municipio de Montenegro conformada por personas reubicadas luego del terremoto que afectó a Armenia en 1999. Los miembros de la comunidad han tenido una larga relación con los y las voluntarias de Cruz Roja de la seccional de Quindío y se prestaron desinteresadamente para esta prueba. “Aquí conocemos la labor de la Cruz Roja y nos sentimos muy agradecidos por la ayuda que nos dio cuando pasó lo del terremoto,” comentó Héctor Triana, líder de la junta vecinal. Los equipos de evaluación recogieron información de las necesidades de la población por medio de hasta siete técnicas distintas. Posteriomente, analizaron y contrastaron esta información para generar un informe de evaluación consolidado durante el quinto y último día de la formación
El taller concluyó con el compromiso de integrar esta nueva herramienta en los sistemas de manejo de emergencias de las Sociedades Nacionales de Latinoamérica. Las Delegaciones Regionales de las Américas elaboraron junto a los participantes una estrategia de información, educación y comunicación para garantizar el conocimiento y uso de esta nueva forma de evaluar situaciones de emergencia. En palabras de Ángel Márquez, voluntario de socorro de la Cruz Roja Venezolana “Este es un hecho importante, porque esta herramienta beneficiará a la institución y servirá para prestar un mejor servicio a la comunidad”.
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