3 de abril de 2006
Las inundaciones han afectado a extensas zonas del país, poblaciones pequeñas, áreas de cultivo, calles y ciudades enteras conocieron la furia de la lluvia, el agua y el lodo. En cada localidad la situación es dramática y las personas demandan de cualquier tipo de ayuda que se les pueda proporcionar.
Frente a esta realidad un equipo de la Cruz Roja Ecuatoriana visitó 5 provincias afectadas para realizar la entrega de raciones alimenticias, previo al levantamiento de un censo de las personas afectadas. Con este fin se activaron los Equipos Nacionales de Intervención (ENI´s), conformados por voluntarios y voluntarias que iniciaron un recorrido por las áreas más afectadas. Para la entrega de ayuda humanitaria, una parte fundamental es la coordinación logística; es importante conocer bien el recorrido, el transporte que se utilizará y establecer un cronograma de trabajo, manifiesta Jorge Arteaga, Coordinador Nacional de Socorros de la Cruz Roja Ecuatoriana. Esta labor se emprendió desde la Sede Central en colaboración con las distintas Juntas.
Al amanecer del 17 de marzo partió el primer equipo con ayuda, el camino era largo y en cada zona las familias ya conocían de nuestra visita y la esperaban con expectativa. La labor requirió del apoyo permanente de los voluntarios y voluntarias locales, personal administrativo y logístico quienes lograron movilizar las raciones alimenticias, verificaron el nombre de los beneficiarios y escucharon las necesidades de cada familia.
Las jornadas eran agotadoras y gratificantes al mismo tiempo, cerca de 14 horas de trabajo diarias, en medio del calor y de las dificultades técnicas, tanto mecánicas como climáticas.
Gisela Torres, habitante de un pequeño recinto ubicado en Samborondón, provincia del Guayas, manifiesta que “el arroz sembrado se perdió con la lluvia, esto nos perjudica, ahora no tenemos trabajo, tenemos que vender las gallinas para tratar de comprar comida; en nuestra familia somos cinco personas. La ayuda de la Cruz Roja ha sido una sorpresa y una alegría, esperamos que puedan continuar ayudándonos porque el invierno es largo.”
En cada comunidad visitada historias como esta se repetían y habían muchas necesidades; personas que demandaban algún tipo de atención y agradecían el gesto de la entrega, aunque quedaban muchas más que no podían ser beneficiarias debido al limitante de los recursos económicos.
La doctora Mercedes Rizzo, Presidenta de la Cruz Roja Cantonal de Baba comentó: “al ser voluntaria de la Cruz Roja es la primera vez que salgo a los campos durante las inundaciones y he podido palpar la realidad y no solo verla por televisión, estoy consternada y asombrada, hay casas destruidas por el agua y cientos de personas evacuadas. Sin embargo, las personas siguen con su vida, reemplazan las bicicletas por canoas y tienen que continuar sobreviviendo.”
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