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05 de octubre de 2005
Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones
“El sábado me enviaron a atender la emergencia del volcán, siendo relevados el día domingo; por lo que regresamos a la base en la noche, descansamos un rato y empezó la lluvia, la cual ya se esperaba, pero jamás pensamos que la fuerza del agua causara todos esos daños y que durara tanto tiempo la emergencia. Por lo que no he regresado a mi casa desde entonces, es triste que este tipo de eventos naturales ocasionen la perdida de vidas humana ya que esto es algo que podemos evitar, con esas situaciones se sufre un sentimiento de impotencia y de tristeza”, fueron las palabras del Socorrista Voluntario Ricardo Alfredo González, al referirse al trabajo realizado ante el doble estado de alerta por la erupción del volcán y la tormenta Stan.
Ricardo Alfredo Gonzáles es uno de los 2,500 miembros voluntarios que se han activado ante los graves estragos ocasionados por las emergencias que en los últimos días a sufrido El Salvador como consecuencia de la erupción de moderada magnitud del volcán Ilamatepec y las lluvias por la tormenta tropical Stan, brindando apoyo a los afectados en actividades de rescate, evacuación y primeros auxilios.
Fiel a los principios de la institución, Ricardo desde el inicio de la emergencia respondió de forma inmediata al llamado que Cruz Roja Salvadoreña realizo para dar atención a las necesidades de las familias afectadas, “el trabajo realizado requirió por parte de nosotros como miembros de la institución de un espíritu de servicio y un compromiso humanitario, lo que nos inspiro a aportar todas nuestras energías, sobre todo cuando se contemplaba la esperanza de encontrar aun con vida a la víctima” expresó.
Han sido cuatro días de trabajo arduo, el cansancio ya se observa en el rostro de todos los miembros de la institución, sin embargo eso no es limitante para atender la emergencia, pues con ahínco el personal de Cruz Roja de la Juventud, Socorrismo, Comité de Damas, Guardavidas y administrativo realizan sus funciones especificas, ya sea preparando donativos, atendiendo las llamadas de emergencia, proporcionando primeros auxilios, o en labores de rescate, etc.
Esperando que la emergencia finalice pronto, los miembros de Cruz Roja Salvadoreña, entre ellos Ricardo González, se mantendrá en alerta combinando sentimientos de satisfacción por ayudar al necesitado, así como de tristeza, dolor e impotencia ante la perdida de vidas humanas, como producto de derrumbes o deslaves, “no es que no tengamos sentimientos, sino que tenemos que hacerlos a un lado por los demás, porque si nosotros no hacemos este trabajo, quien lo va a hacer, pues la familia que ha perdido a uno de sus miembros a veces no pueden tener el coraje de ir a rescatarlo, entonces solo nos toca hacer un nudo en la garganta y seguir, porque para eso nos hemos preparado y para eso estamos aquí, además constituimos una esperanza de vida”, explicó González.
Los estragos que han provocado la erupción de moderada magnitud del volcán, y las lluvias por la tormenta Stan han sido graves, pues de acuerdo al Comité de Emergencia Nacional (COEN) hay más de 32 mil personas evacuadas en un total de 361 albergues habilitados en Sonsonate, Santa Ana, Usulután, La Paz, San Salvador; se han registrado más de 300 derrumbes de mediana y gran magnitud, y según los estudios técnicos el 75% del país presenta altos niveles de saturación de agua en los suelos, lo que hace esperar nuevos desprendimientos en las zonas de riesgo, ante dicha realidad, las autoridades de la Asamblea Legislativa declararon “Estado de Calamidad Pública” y tres días de duelo por la emergencia.
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