Cruz Roja Guatemalteca

La Salud Comunitaria se fortalece tras el paso de la Tormenta Stan

 

30 de noviembre de 2005
Por Elizabeth Sagastume, en Ciudad de Guatemala

El tema de la salud comunitaria ha sido relevante y prioritario para la Cruz Roja Guatemalteca, desde el inicio de la emergencia, luego del paso de la Tormenta Stan.

“Durante los primeros días de la emergencia personal voluntario de las Delegaciones de la Cruz Roja Guatemalteca hicieron presencia en los albergues habilitados para las personas afectadas, con el fin de detectar la presencia de brotes epidémicos principalmente aquellos relacionados con enfermedades respiratorias, diarreicas y de la piel. Se coordinó con el Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social para trabajar en conjunto en acciones de salud como manejo de basura, identificación de focos generadores de vectores y fumigaciones” explica del Dr. Oscar García, Coordinador de Salud Comunitaria de la Cruz Roja Guatemalteca.

“El primer paso fue realizar un diagnóstico en las áreas afectadas para identificar los problemas y elaborar un plan de acción para el tema de la salud”, añade el Dr. García.

Las Delegaciones de la Cruz Roja Guatemalteca ubicadas en la zona Sur Occidente del país trabajan comprometidas, desde hace 2 años, con la metodología basada en la Estrategia AIEPI (Atención Integrada de las Enfermedades Prevalentes en la Infancia), lo cual facilitó que se integraran equipos locales de salud comunitaria con énfasis en salud materno-infantil, quienes con la metodología establecida desarrollan charlas educativas en temas de prevención de salud y ofrecieron consejos sobre practicas familiares comunitarias saludables.

“A la fecha hemos realizado un total de 30 jornadas médicas, beneficiando a 2 mil 931 pacientes, quienes han recibido un total de 7 mil 430 tratamientos médicos en zonas afectadas de Tecún Umán y Retalhuleu”.

Durante estas jornadas médicas participan activamente médicos, enfermeros, enfermeras, voluntarios y voluntarias de las Delegaciones de la Cruz Roja Guatemalteca. Se coordina con los lideres de la comunidad y se asigna un espacio (ya sea el aula de una escuela, un salón comunitario o un espacio al aire libre) para brindar la asistencia. Una vez instalados, se clasifica a los pacientes y se acondicionan los medicamentos. Se da prioridad a los niños, mujeres embarazadas y a las personas de la tercera edad que necesiten atención médica. Luego el médico los examina y están listos para pasar a la farmacia a recibir sus medicinas.

AIEPI ha permitido fortalecer la organización comunitaria por medio de redes de actores sociales quienes contribuyen a solucionar problemas de salud desde su propia comunidad.

“Si las madres de familia reconocen las señales de peligro con anticipación, pueden entonces dirigirse oportunamente al centro de salud o al hospital más cercano para recibir la atención medica adecuada. Esto contribuye a disminuir los riesgos de incrementar la mortalidad infantil”, comenta el Dr. García.

Grupos de 20 madres de familia de las comunidades reciben permanentemente capacitación en temas de lactancia materna, alimentación y nutrición, lavado de manos, higiene, reconocimiento de señales de peligro en enfermedades respiratorias y diarreicas en los niños, además de señales de peligro en mujeres embarazadas. Adicionalmente reciben volantes educativos e ilustraciones para fortalecer la capacitación.

Actualmente un grupo de 28 voluntarios y voluntarias de la Cruz Roja Guatemalteca participan activamente en estas actividades y en las comunidades se cuenta con el apoyo de 110 voluntarios sociales.

“Las acciones están dirigidas a fortalecer el tema de la educación en salud, por el momento estamos atendiendo a las personas afectadas por la tormenta, sin embargo el tema de la salud comunitaria es más extenso porque involucra a toda la comunidad de forma permanente. El objetivo de AEIPI es que la propia comunidad tome el liderazgo en el tema de la salud y pueda velar por el bienestar de sus miembros, de una manera organizada, para atender las emergencias desde -sus señales de peligro- e involucra a los actores sociales de la comunidad para que puedan brindar el apoyo a los pacientes que necesiten atención medica inmediata. De esta manera se busca fomentar el sentido de solidaridad y cooperación mutua, así como la responsabilidad del padre de familia en el cuidado de los niños”, agrega el Dr. García.

Durante todo el año, en las comunidades en donde se trabaja con la metodología AEIPI, facilitadores comunitarios y voluntarios sociales de la Cruz Roja Guatemalteca, visitan a las madres para pesar a los niños menores de un año, con el propósito de detectar oportunamente casos de desnutrición aguda llevando tablas mensuales de control y monitoreo de peso. Si el niño tiene desnutrición y contrae una enfermedad infecciosa, el riesgo de mortalidad se incrementa.

“Gracias a las intervenciones integradas de salud comunitaria, la enfermedades diarreicas se han visto disminuidas en las personas de las comunidades afectadas por las inundaciones, lo cual es positivo. La participación activa tanto de los voluntarios y de los beneficiarios ha sido muy importante. Con esta experiencia, ahora se busca fortalecer la metodología AEIPI para involucrar a más comunidades en el tema de la salud comunitaria” finaliza el Dr. García.

“AIEPI contribuye a disminuir las tasas de mortalidad materna e infantil. Guatemala es uno de lo países con los mayores indicadores en América Latina: por cada 100,000 partos fallecen 154 madres y 44 niños por cada mil nacidos vivos, fallecen antes de cumplir un año de vida”*