17 de noviembre de 2005
Por Marco Antonio Monzón en Ciudad de Guatemala
En el litoral pacífico, zona sur-occidental de Guatemala, aproximadamente a 248 Kms de la ciudad Capital, con un clima cálido -tropical húmedo- y mucha vegetación, se encuentra la comunidad El Pomal. Pertenece al municipio de Coatepeque del departamento de Quetzaltenango. En esta región habitan 408 personas. Es un terreno con una topografía plana, allí se ubican las humildes viviendas construidas de madera, techo de hojas de palma (manaca) y piso de tierra. La mayoría de familias son de escasos recursos económicos, trabajan como jornaleros en fincas privadas y poseen pequeñas parcelas en donde cultivan maíz, frijol y árboles frutales, siendo este el único medio de sobrevivencia.
En el centro de la comunidad vive el Señor Mario de León Cabrera de 50 años de edad, casado, padre de seis hijos; entre ellos tres hombres y tres mujeres, es uno de los líderes que ha promovido el desarrollo integral de su comunidad. En una conversación con él nos relató:
A consecuencia de la Tormenta STAN en el mes de octubre, El Pomal fue una de las tantas comunidades afectadas, los comunitarios vivieron una triste y dura experiencia, ya que a su paso devastador por fuertes lluvias e inundaciones dejó grandes pérdidas en la agricultura, animales domésticos y serios daños en las viviendas. Con este desastre de gran magnitud se sumó la falta de infraestructura sanitaria (agua potable y letrinas adecuadas), lo cuál vino a complicar más el estado de salud de los habitantes. Los casos de enfermedades gastro-intestinales, malaria y neumonía se incrementaron, afectando en mayor parte a la población infantil.
Ante esta emergencia, la Cruz Roja Guatemalteca envió de forma inmediata a sus voluntarios pertenecientes a la Delegación de Coatepeque, para hacer una evaluación de los daños y brindar asistencia humanitaria a todos los afectados.
Como parte de la respuesta al desastre y con la finalidad de iniciar un proceso de mitigación, reconstrucción y desarrollo hacia la comunidad, en el mes de noviembre, la Cruz Roja Guatemalteca, con el apoyo de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, desarrolló acciones de saneamiento básico, el cuál consistió en la desinfección y purificación del agua y la reconstrucción de los sistemas de pozos; ya que es el único medio de abastecimiento del vital líquido, además se les proporcionó paquetes de limpieza, juegos de cocina, víveres y frazadas, entre otros insumos. En total se ha logrado beneficiar a unas 68 familias, adicionalmente se han capacitado a las familias con mensajes claves en salud e higiene quienes han adquirido conocimientos básicos para prevenir las enfermedades.
Hoy día los habitantes de la comunidad viven más tranquilos porque ahora disponen de agua segura, ya que ante esta emergencia las mujeres caminaron horas para abastecerse de un río. Los mismos comunitarios han visto los beneficios que trajo esta ayuda, las familias no se enferman como antes. “Gracias al apoyo de la Cruz Roja Guatemalteca nuestros hijos tendrán mejores condiciones de salud y vida”.
El autor es Oficial de Salud para la Federación Internacional de la Cruz Roja. |