La Cruz Roja está lista para la temporada de huracanes

 

13 de junio de 2005
Por Eva M. Calvo

Representantes de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja de América Central y el Caribe, la Federación Internacional de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han mantenido una reunión de cinco días en Panamá para examinar y actualizar sus planes de contingencia para la temporada de huracanes, establecer mecanismos de coordinación entre los distintos actores que participan en las operaciones de respuesta, tales como los donantes y otros organismos de ayuda.

“La última temporada fue muy activa, en solo un mes cuatro grandes huracanes azotaron el Caribe. El sistema de intervención de la Cruz Roja funcionó muy bien y este año también estamos listos para intervenir con rapidez y profesionalismo”, comenta Santiago Gil, Jefe del Departamento de las Américas, de la Federación Internacional.

La Cruz Roja lleva seis meses trabajando en actividades de preparación en previsión de desastres para poder responder a un desastre, acciones que, en los últimos años, han demostrado su eficacia. Dicha preparación fue crucial en la temporada de huracanas del año pasado y también será fundamental para salvar vidas en 2005.

De hecho, la Cruz Roja ya ha tenido que enfrentarse a su primer reto de este año con la llegada temprana del huracán Adrián a finales del mes de mayo.

Dado que América Central y el Caribe se ven afectadas por la temporada anual de huracanes, los planes de contingencia ya estaban listos antes que llegara Adrián y, en toda la región, la Cruz Roja estaba en estado de alerta máxima y bien preparada aunque, normalmente, la temporada de huracanes no empieza hasta el mes de junio.

Si bien el huracán Adrián no fue tan destructivo como se pensaba en un principio, fue la adecuada implementación de los procedimientos de emergencia, la evacuación rápida y organizada de la población de las zonas en riesgo, lo que redujo considerablemente el impacto en las comunidades afectadas.

El sistema de intervención de respuesta de la Cruz Roja de las Américas se puso en marcha y equipos nacionales y regionales de intervención de la Cruz Roja de todos los países afectados coordinaron sus acciones con los comités nacionales de emergencia para responder mejor al desastre.

Tanto la ayuda humanitaria como los recursos humanos estaban preparados con antelación para poder responder. En El Salvador, miles de personas fueron evacuadas y en todo el país, la Cruz Roja movilizó brigadas de salvavidas y equipos de socorristas formados en primeros auxilios, búsqueda y rescate, y apoyo psicosocial.

También la semana pasada, la Federación Internacional, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Zona Libre de Colón de Panamá, firmaron un acuerdo para instalar un almacén para suministros de socorro con el objetivo de cuando ocurra un desastre la distribución de la ayuda humanitaria a las comunidades damnificadas se mas rápida.

En 2002, la Federación Internacional y UNICEF firmaron un acuerdo para que este último pudiera almacenar dichos suministros en la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres (conocida por la sigla en inglés PADRU) con sede en Panamá. Ahora, UNICEF también podrá hacerlo en el nuevo almacén.

“Esta colaboración entre UNICEF y la Federación Internacional es un reflejo del compromiso de todas las agencias humanitarias y del sistema de Naciones Unidas, para trabajar en la preparación contra los desastres naturales que azotan trágicamente nuestra región. Con una acción coordinada y conjunta podremos actuar de forma efectiva, para que cada año sean menos las personas, adultos y niños, que ven truncadas sus vidas a causa de los desastres naturales.”, declaró Nils Kastberg, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

El año pasado, en 12 vuelos fletados por PADRU, la Federación Internacional envió 350 toneladas de ayuda humanitaria los países del Caribe siniestrados por los huracanes. Más de 200.000 damnificados recibieron asistencia directa de la Cruz Roja.

La temporada de huracanes en el Atlántico comienza oficialmente el 1 de junio y los meteorólogos han pronosticado que este año será muy activa en América Central y el Caribe. Se prevé que en esta temporada, que termina a finales de noviembre, habrá 11 tormentas tropicales y que seis de ellas podrían transformarse en huracanes.

La Cruz Roja de Jamaica evalúa los estragos causados por el huracán Iván, el año pasado
 
  Más información:
- Sitio web de PADRU
- Actividades en las Américas (en inglés)
 
En toda la región se han almacenado grandes cantidades de suministros de socorro para poder distribuirlos rápidamente en las comunidades