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14 de febrero
de 2005
por Cristina Estrada
Al menos 40 personas han perdido la vida
y más de 3.000 viviendas
han resultado dañadas o destruidas debido a lluvias torrenciales
que están azotando Venezuela.
De acuerdo con las autoridades,
se estima que más de 18.000
personas se han visto afectadas por las inundaciones y los deslizamientos
de tierra.
Además, por lo menos 24 personas han fallecido en el país
vecino, Colombia, donde aproximadamente 22.000 personas debieron
abandonar sus hogares en la región noreste.
El gobierno venezolano
declaró el estado de emergencia
en nueve estados: Aragua, Carabobo, Distrito Federal, Falcón,
Miranda, Táchira, Vargas, Yaracuy y Zulia. En Vargas, la
zona más afectada, fallecieron más de 10.000 personas
en 1999 a raíz de las avalanchas de barro que destruyeron
pueblos y ciudades.
Muchas poblaciones se encuentran aisladas
por cortes en las carreteras y vías de acceso, lo que
obligó al gobierno a desplegar
embarcaciones y helicópteros de la guardia costera para
evacuar a cientos de familias atrapadas en las rutas costeras por
los deslizamientos.
Más de 300 voluntarios de la Cruz Roja Venezolana (CRV)
forman parte de las operaciones de búsqueda y rescate, transporte
de evacuados, recolección de suministros humanitarios, y
primeros auxilios.
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La CRV también evaluó la extensión de los
daños y las necesidades de la población afectada.
Además, realiza una coordinación estrecha con los
encargados de los refugios temporarios para reunir a las familias
separadas.
“
La situación es grave. El impacto psicológico
de la tragedia de 1999 sigue presente entre los venezolanos. Ver
las fuertes lluvias, los ríos desbordados, los caminos cortados
ha afligido mucho a la población, en especial a aquellos
que se encontraban en la zona afectada debido al feriado de carnaval” explicó Francisco
Ayala, coordinador de socorro de la filial de la CRV en Caracas.
Sin
embargo, de acuerdo con Ayala el número de víctimas
podría haber sido mucho mayor: “El apoyo brindado
en la difusión de talleres de educación comunitaria
para la prevención y preparación ante los desastres
ayudó a los afectados a reaccionar mejor ante la emergencia,
lo que minimizó la cantidad de víctimas, aunque los
daños materiales son cuantiosos”.
En un esfuerzo por
brindar apoyo a la respuesta de la CRV ante la crisis, la Federación
Internacional autorizó el
envío de 100.000 francos suizos (U$S 83.000) de su Fondo
de Reserva para el Socorro en Casos de Desastre.
Estos fondos ayudarán
a la CRV a suministrar ayuda alimentaria y no alimentaria a las
1.000
familias que se encuentran en albergues
temporales en los siguientes estados: Carabobo, Distrito Federal,
Miranda, Vargas y Yaracuy.
Hay preocupación por un posible aumento en las enfermedades
relacionadas con las condiciones sanitarias deficientes y la calidad
del agua, por lo que también se deberá brindar atención
primaria en salud.
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| Socorristas de la Cruz Roja Venezolana esperan
para subir a bordo de una avión militar con destino al estado occidental
de Merida, azotado por las inundaciones. Los socorristas luchan
por llegar a los poblados más remotos. (REUTERS/Christian
Veron/cortesía www.Alertnet.org) |
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| Una de las muchas vías de comunicación
cortadas por los deslizamientos de tierra |
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| Un venezolano sentado entre los
restos cubiertos de barro de su casa en el estado de Miranda.
(REUTERS/Francesco
Spotorno/cortesía www.Alertnet.org) |
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