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19 de enero de 2005
Por Cristina Estrada
Las fuertes
imágenes y las
historias que se han difundido sobre el maremoto de diciembre,
en Asia, han dejado impactada a la población de América
Latina y el Caribe, además de impulsar y lograr un gran
caudal de ayuda de una región, que habitualmente recibe
socorro por sus propios desastres naturales.
El Caribe padeció cuatro fuertes huracanes
el año
pasado – la peor temporada de huracanes en diez años – no
obstante, las Sociedades de la Cruz Roja de la región quedaron
tan impresionadas por las consecuencias del tsunami que se sintieron
obligados a ofrecer asistencia.
Varias Sociedades Nacionales de la región
han lanzado llamamientos para recaudar dinero en efectivo, con
el fin de prestar ayuda a
las actividades que se realizan en Asia; entre ellas, la de Barbados,
Trinidad y Tobago, Guyana, Antigua y Barbuda, Santa Lucía
y Surinam.
“Ayudar a los demás es un estilo de vida para la
Cruz Roja. Si una de nuestras Sociedades Nacionales hermanas necesita
ayuda, la ayudamos sin importar cuán lejos esté”,
dice Dorothy Fraser, Directora General de la Cruz Roja de Guyana.
Edmond Bradshaw, Director General de la Cruz Roja de Barbados,
agrega: “Es la humilde forma en que podemos ayudar a nuestros
hermanos y hermanas de Asia. Sabemos que cada cosa que reciban
será necesaria y estamos contentos de poder contribuir
de alguna forma, por pequeña que sea.”
Los países del Caribe están
estudiando y revisando sus planes de respuesta a desastres, tras
la temporada de huracanes
y el maremoto.
En toda América Latina, las Sociedades Nacionales han lanzado
llamamientos para recaudar dinero en efectivo y han abierto cuentas
bancarias para este fin. La Cruz Roja Brasileña ha recaudado
260.000 dólares, que en gran parte proceden de donaciones
privadas, la suma más alta que una Sociedad haya recaudado
jamás, según Fernando Casanova, coordinador de la
oficina subregional de la Federación en Buenos Aires.
Casanova sostiene que las iniciativas
de recaudación de
fondos de la Sociedad Nacional a beneficio de las víctimas
del maremoto de Asia constituyen un gran cambio cultural para la
Cruz Roja en la región.
“En primer lugar, las organizaciones ya no son consideradas
meras instituciones receptoras de ayuda, sino organizaciones capaces
de recaudar sus propios recursos. En segundo lugar, significa que
ha mejorado la comunicación y la confianza con las comunidades
locales a raíz de que ellas mismas se han visto beneficiadas
por los programas de la Cruz Roja”, agrega Casanova.
Ejemplo de ello es que la Cruz Roja
Chilena ha establecido una alianza para la recaudación de fondos con la tienda Falabella;
en este acuerdo, la empresa ofrece su red, su centro de llamadas
y de Internet para las donaciones que el público realice
para Asia, a través de la Cruz Roja. Las Sociedades Nacionales
de Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala,
Panamá, Perú y Venezuela también están
recaudando fondos.
El Dr. Abel Peña y Lillo, Presidente de la Cruz Roja Boliviana,
informó que esa Sociedad Nacional está procurando
que las instituciones, las organizaciones y los particulares
canalicen sus donaciones, en función de sus posibilidades,
a través de la Federación Internacional.
“Esta iniciativa es un llamado a la solidaridad y tiene
la finalidad de recaudar fondos para mitigar tanto dolor y sufrimiento
humano”, agrega.
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