Cruz Roja Ecuatoriana

La Satisfacción de Ayudar

 

20 de abril de 2005
Por Oscar Valenzuela-Morales
Periodista voluntario

La Cruz Roja Ecuatoriana centro su esfuerzo en las áreas de niños extraviados, puestos de socorros de atención primaria y de atención ambulatoria, durante la semana de tensión social que se vivió en las calles de Quito desde el 12 hasta el 20 de abril.

En la Sala de niños extraviados los voluntarios de la Cruz Roja Ecuatoriana recibieron y brindaron atención a los menores que acudieron o que fueron llevados por otras personas hasta las instalaciones de la institución en busca de protección y amparo. En el lugar, el personal voluntario los identificó, les brindo cuidado y entretenimiento hasta que llegaron sus padres a buscarlos, gracias al trabajo del área de Comunicación, la cual difundió en los medios los nombres de los niños extraviados.

Para el voluntario David Castellanos, de 20 años de edad, colaborar en la sala de niños extraviados lo hace sentirse “útil ayudando a la humanidad”, que en su caso se representa en el socorro “a niños betuneros (lustrabotas), vendedores de caramelos y estudiantes de primaria”. Mientras que Edison López, de 21 años de edad, reconoce que su trabajo significa una satisfacción en la cual el saber que ha colaborado para que otras personas se sientan aliviadas, es pago suficiente a cualquier dinero que pudiera recibir y muy superior “al cansancio físico que pudiera sentir, porque ese se puede superar luego con descanso”. Estos jóvenes ven en su trabajo voluntario la satisfacción de brindar una sonrisa a quienes lo necesitan en un momento de angustia.

Esta es solo una parte del trabajo que desplegó estos días la Cruz Roja Ecuatoriana, otra labor estuvo enfocada hacia la atención de emergencias, para lo que se contó con 4 médicos, 15 paramédicos y personal de socorristas quienes cumplieron tareas relacionadas con la atención de emergencia destinada a estabilizar a los heridos y afectados, en su mayor parte aquejados por principios de asfixia causada por los gases lacrimógenos y traumatismos de diversa índole. En los días de mayor tensión social, la noche del 19 y el día del 20 de abril el puesto de Socorro atendió a 80 personas, muchas de ellas de la tercera edad, mujeres y niños.

Para uno de los voluntarios del área de Socorros, Gabriel Vega, de 20 años y estudiante de segundo año de medicina, el contacto que tiene con las personas que atiende representa para él “mucho más que brindar atención de primeros auxilios por un dolor o una aflicción física, me hace sentir satisfecho por haber ayudado a alguien a solucionar un problema”. En esta emergencia vivida en la Cruz Roja Ecuatoriana Gabriel Vega colaboró en la distribución de logística (material para atención de primeros auxilios) y de personal.

En tanto, en el Servicio de Ambulancias, la Cruz Roja Ecuatoriana dispuso de un contingente de 60 personas, entre médicos, paramédicos y socorristas, cuyo trabajo se incrementó a partir de las 17h00 del martes 19 de abril y la mañana del miércoles 20.

Carlos Díaz, de 30 años de edad y analista de sistemas, con 15 años de trabajo voluntario en la Cruz Roja Ecuatoriana, manifiesta que su labor adquiere especial relevancia en eventos socio-políticos y en desastres naturales. Desde el 12 de abril, Díaz estuvo a cargo de la distribución del trabajo de las ambulancias. Confiesa que aunque el hubiera preferido haber estado en operaciones en la calle ayudando directamente a la gente que requería de su asistencia, siente ahora una enorme satisfacción por su actividad, “porque marca la diferencia entre hacer algo porque le gusta o hacer algo porque se tiene que hacer”.

Por su parte, para el periodista autor de esta nota, de nacionalidad chilena y radicado en Ecuador, su labor voluntaria le permitió ver un nuevo enfoque de la acción humanitaria, quien colaboró con sus conocimientos profesionales con una entidad en la que priorizó todo el tiempo la imparcialidad y la neutralidad.

La tensión social parecía haber concluido en Quito con la cesación del cargo de Presidente de la República del Ecuador, Lucio Gutiérrez, y su reemplazo por el Vicepresidente de la República, Alfredo Palacios, aunque parece ser que en el horizonte la salida final a esta crisis aún está lejana.