El voluntariado se fortalece en Ecuador
En busca de un liderazgo integrador

 

Por Giampaholo Alcívar Mera

El Programa de Liderazgo Integrador, PLI, apoya la formación de voluntarios/as para que puedan comprender mejor e impulsar sus objetivos, con capacidad de análisis, de forma visionaria y estratégica, pretende ofrecer herramientas y habilidades para la gestión compartida y la construcción colectiva.

No importaron las 8 horas de viaje en un incomodo bus, por el contrario sobraron las ganas para llegar. En su rostro los signos de cansancio eran evidentes. Sin embargo, esto no le incomodaba a Kathia Zarate. Para ella, lo importante era estar en el quinto módulo del taller “Liderazgo Integrador”, organizado por la Fundación Esquel y la Cruz Roja Ecuatoriana.

Un aplauso la llenó de energía y entusiasmo, porque había llegado a Conocoto, parroquia del Distrito Metropolitano de Quito, desde su natal Guayaquil, el principal puerto del Ecuador. “Sabía que estaba lejos, pero no importó, viajé toda la noche para estar aquí en un taller muy importante para el voluntariado del país”.

Como Kathia, 34 voluntarios de Cruz Roja Ecuatoriana se dieron cita para continuar con un proceso de fortalecimiento y liderazgo. “No un liderazgo solitario, sino integrador que involucre a todos”, dijo Virginia Rivadeneira Naranjo, Coordinadora Nacional de Recursos Humanos y Voluntariado.

Voluntarios que llegaron de todos los puntos de la Red Territorial de la Cruz Roja Ecuatoriana, desde la cálida costa, de la húmeda amazonía y del frío interandino. “La diversidad de cada uno de de los que participamos del taller de liderazgo, y nuestro esfuerzo colectivo refuerzan el proceso y lo fortalecen”, sostuvo Alex Urdín, de la Junta Provincial de El Oro.

Opiniones del voluntariado que se escuchaban en los pasillos de la Casa de Retiro de los Sagrados Corazones. Opiniones como la de Jorge Arteaga, Coordinador Nacional de Telecomunicaciones, “el liderazgo, para nosotros, no se lo ejerce desde una perspectiva individual, sino como una necesidad de los procesos sociales”.

Pero no solo la opinión de los voluntarios, también de Dolores Padilla, representante de Fundación Esquel y mentalizadora del taller de liderazgo. “El Programa de Liderazgo Integrador (comparte y apoya los procesos y se dirige al fortalecimiento de los liderazgos existentes en situaciones locales, sectoriales y nacionales”.

A su voz se unió la de Verónica Ormaza, instructora del quinto módulo, quien expresó que el PLI apoya la formación de hombres y mujeres para que puedan comprender mejor e impulsar sus objetivos, con capacidad de análisis, visionarios, estrategas y políticos, que cuentan con herramientas y habilidades para la gestión compartida y la construcción colectiva.

En busca del liderazgo integrador
“ Después de años de experiencia en la promoción del desarrollo humano sustentable y el fortalecimiento de la democracia, estamos convencidos de que la única manera de llegar a resultados sólidos para el desarrollo de las comunidades (y de los individuos dentro de ellas) es a través de la acción colectiva, basada en la colaboración de actores diversos que puedan establecer puentes duraderos entre grupos y entidades aparentemente disímiles. El PLI busca entonces, establecer puentes entre actores diversos para fortalecer el entendimiento y el capital social”, sostiene Padilla.

Fundación Esquel se vio estimulada por el concepto de Bridging Leadership, promovido por el Synergos Institute, que enfatiza la necesidad de enfrentar en conjunto los desafíos del desarrollo. En el Grupo de Trabajo Global, conformado para el programa, se acordó que el objetivo del PLI es identificar, entrenar y apoyar a líderes provenientes de gobiernos, partidos políticos, sociedad civil, organizaciones y empresas, desarrollando en ellos capacidades para lograr concertación entre diferentes sectores.

Líderes y liderezas que tienen en común un objetivo: fortalecer el voluntariado de la Cruz Roja y aplicar la concertación, la solidaridad y la integración en cada una de sus juntas provinciales y cantonales.

“Para mi la red que estamos formando de Líderes Integradores es el principio de algo, es un principio para fomentar el trabajo en equipo, es importante que la Cruz Roja Ecuatoriana genere grupos de trabajo para conseguir objetivos, porque compartiendo experiencias de seres humanos, su diversidad y capacidad tecnológica se fortalece la institución, con el trabajo conjunto de personal rentado y voluntariado”, manifestó Virginia Rivadeneira.

Nora Jiménez, voluntaria de Quito, manifestó que el PLI ha permitido crear un grupo heterogéneo, “nos acoplamos muy bien, veo a la Red no como 35 personas, sino a todo el voluntariado del país unido ayudando a los más vulnerables”.

Roger Zambrano, de la Junta Cantonal Santo Domingo, dijo que el taller ha permitido crear cambios y actitudes dentro del grupo. “Lo fundamental es que todos podemos colaborar para fortalecer a la institución”.

Asdrúbal Albuja, representante de la Junta Provincial de Sucumbíos, manifestó que “era hora que la Cruz Roja empiece a dar un cambio, de que los voluntarios seamos partícipes de un cambio por el desarrollo”.

Wilman Fernández, de la Junta Provincial de Loja, acotó que “ésta es una experiencia hermosa, compartir con la gente joven que conoce mucho de la problemática y la aspiración es conformar un equipo de trabajo que represente un soporte para la Cruz Roja”.

María Cristina y Sofía León, de la Junta Provincial del Azuay, señala que al ser la Cruz Roja una organización que respeta la política de género consideran que las mujeres tienen capacidad para los cambios, para generar procesos válidos para todo los voluntarios y abrir camino a nuevas personas que se integran en el Movimiento.

Opiniones que se dieron a lo largo de dos días de trabajo y se seguirán dando en los próximos meses cuando culmine el PLI. Sin embargo, a Kathia Zárate no le importa la distancia y seguirá viajando 8 horas en un incómodo bus desde Guayaquil a Quito, tan solo movida por el ideal de ser una lidereza integradora.