Comunicado de Prensa

Es urgente actuar para reducir el impacto de los desastres

 

Ginebra, 13 de octubre de 2004

Si una pequeña parte de los fondos que se asignan a los grandes desastres que ocupan los titulares de los periódicos se invirtiera en minimizar los efectos de los peligros naturales -como deslizamientos de tierras, terremotos y huracanes- en las personas vulnerables, podrían salvarse todos los años miles de vidas y ahorrarse miles de millones de dólares estadounidenses, declara hoy, 13 de octubre, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja con motivo de la celebración del Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales.

“La reducción de los desastres vale la pena, porque se salvan vidas y se protegen medios de subsistencia, pero es necesario que los Gobiernos de los países propensos a desastres tomen medidas urgentes para invertir en la reducción del riesgo de desastre,” declara Eva von Oelreich, jefa del departamento de Preparación para Desastres y Respuesta a Desastres de la Federación Internacional.

El impacto de los desastres en las comunidades vulnerables de todo el mundo aumenta año tras año. En 2003, los desastres se cobraron 76.000 vidas humanas, afectaron a otros 254 millones de personas y causaron pérdidas económicas por valor de más de 55.000 millones de dólares estadounidenses. Sin embargo, es mucho lo que puede hacerse para reducir el riesgo de desastre y el sufrimiento humano. “Los Gobiernos de muchos países afectados por desastres no invierten en medidas de reducción del riesgo. Pero los peligros no siempre tienen que tener como consecuencia un desastre. La reducción del riesgo de desastre protege vidas y limita el número de víctimas mortales de los desastres,” añade la señora von Oelreich.

La comunidad de donantes debe asumir su papel y complementar el socorro que presta en las crisis humanitarias con el apoyo a la reducción de los riesgos, para mitigar los efectos de los desastres. “Los Gobiernos donantes gastan millones de dólares en responder a los desastres. Sin embargo, en el campo de la reducción del riesgo de desastre frecuentemente no se obtienen fondos suficientes o el compromiso político requerido,” manifestó David Peppiatt, gerente de ProVention Consortium, una coalición internacional de Gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones académicas, sector privado y sociedad civil, dedicada a la reducción del impacto de los desastres en países en desarrollo; ProVention fue puesta en marcha por el Banco Mundial, y tiene su sede en la Federación Internacional, en Ginebra.

“Si bien los Gobiernos donantes suelen ser rápidos y generosos en la prestación de socorro y en la ayuda a la reconstrucción después de los desastres, dedican muchos menos recursos a la reducción del riesgo de desastre, menos palpable y visible. Hay que persuadir a la comunidad de donantes de que reducir el riesgo de desastre conlleva beneficios sociales y económicos. Si aumentan sus inversiones en la reducción del riesgo de desastre, los Gobiernos y las organizaciones internacionales podrán contribuir a evitar sufrimientos innecesarios”, añadió Peppiatt.

La experiencia de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en más de 100 países propensos a los desastres demuestra que invertir en la reducción de desastres da buenos resultados. “Existen pruebas claras de que la reducción de desastres contribuye a aliviar el sufrimiento humano. Ya sea en la alerta temprana de corrimientos de tierras en Costa Rica, la reducción de las sequías en El Salvador, o la sensibilización y la mitigación de los efectos de los terremotos en Turquía: la Cruz Roja y la Media Luna Roja trabaja en 181 países para reducir el riesgo de desastre”, destacó Eva von Oelreich.

Si bien su ámbito de acción más conocido son las intervenciones en casos de desastre, la Cruz Roja y la Media Luna Roja también participa activamente en actividades de reducción de desastres a nivel comunitario y ayuda a salvar vidas y bienes.

Por ejemplo, en Filipinas, uno de los países del mundo más expuestos a desastres, la Cruz Roja de Filipinas ha ejecutado más de 100 proyectos de reducción del riesgo de desastres, destinados a 154.700 beneficiarios. Cuando un tifón azotó el pueblo de Catublian en 2001, un dique de hormigón construido para proteger de las inundaciones las viviendas y los campos de arroz impidió que resultaran dañadas unas 100 hectáreas de tierra que constituyen el sustento para 200 agricultores.

El Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales marca el punto de partida de una campaña de sensibilización en materia de preparación para desastres y reducción del riesgo de desastre que culminará con el lanzamiento del Informe Mundial sobre Desastres el día 28 de octubre. En su duodécimo año de publicación, este documento puntero de la organización, quizás la más experimentada del mundo en el socorro y la respuesta a desastres, constituye la guía de referencia esencial para todas las personas directamente involucradas en el socorro en casos de desastre. Además, el Informe Mundial sobre Desastres es una herramienta útil para muchas organizaciones e instituciones que trabajan para lograr que los Gobiernos y los donantes dediquen más esfuerzos a la reducción del riesgo de desastre.

Descargue de Internet imágenes relacionadas con la reducción del riesgo de desastre en http://www.ifrc.org/test/photo/disaster_reduction/index.html

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Eva M. Calvo, Responsable de Información
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