Agua y desastres en Panamá
Cuando la solución es la participación
 

Por Alejandra Araúz J.

Ese ruido característico que produce el grifo de agua cuando está vacío y sólo jala aire, no era un sonido desconocido en el distrito de Puerto Armuelles, Panamá, pero el año pasado, casi llega a reemplazar los tradicionales villancicos navideños, luego de que un temblor de 6.1 grados Richter, sacudiera la zona, causando daños a gran cantidad de pozos y cañerías, dejando prácticamente en completa resequedad a unas 250 familias.

Tras las acciones de respuestas inmediata, efectuadas por la Cruz Roja Panameña y las entidades gubernamentales, tales como búsqueda, rescate y atención de víctimas, así como el suministro de ayuda y enceres como sábanas, toldos plásticos, bidones y agua potable por camión cisterna, se hacía cada vez más evidente la necesidad de llevar a cabo algún tipo de seguimiento con las comunidades afectadas, máxime cuando el Ministerio de Salud reportó el brote de casos de diarrea y hepatitis.

El inventario inicial de daños, realizado justo después del temblor, reveló que varios sistemas de agua y saneamiento en varias zonas resultaron afectados. En sectores urbanos, algunas tuberías sufrieron daños que impedían que el agua llegara a los hogares, en parte también a la falta de presión y la escasa cantidad del vital líquido.

Por otro lado, unos 40 pozos en las zonas rurales se vieron severamente afectados. En la evaluación de daños se encontró que, con el temblor, hubo tierra que penetró los pozos desde diferentes puntos, inhabilitando prácticamente por completo los mismos. Pero, y a pesar de que muchos de estos daños se atribuyen directamente al movimiento telúrico no se puede soslayar el hecho que se trataba de construcciones defectuosas, carentes de protección y estándares mínimos de seguridad..

La sanidad en Puerto Armuelles, en la frontera tico-panameña, es un problema viejo y bien conocido. Por ejemplo, hay letrinas con goteras situadas muy cerca de las fuentes de agua para consumo, que se constituyen en un riesgo latente para la salud de la población. Por otro lado, los sistemas de drenaje o no existen y cuando los hay no están en las condiciones apropiadas, convirtiéndose en potenciales focos de infección y enfermedades.

Siendo este el panorama, la Cruz Roja Panameña, con el apoyo de la Federación Internacional, decidió llevara cabo un proyecto de agua y saneamiento, tendiente a promover agua más segura para el consumo y además mejores condiciones sanitarias para las familias afectadas por el temblor, con énfasis en la limpieza de pozos, educación comunitaria en salud e higiene, así como tratamiento y cuidados del agua.

De la teoría y la simulación a la práctica
A cargo de la implementación del proyecto estuvo Omar Robinson, oriundo de la caribeña provincia de Colón y voluntario de la Cruz Roja Panameña por más de dos décadas.

Más destino que coincidencia, tan sólo en octubre del año pasado, Omar había sido entrenado en agua y saneamiento, durante un taller regional ofrecido por la Cruz Roja Americana. Así que para él, trasladarse 500 kilómetros de un extremo a otro del país para ayudar a los más necesitados, significaba para él la oportunidad apropiada para poner en práctica los conocimientos obtenidos y las habilidades desarrolladas durante dicha capacitación.

“Aprendimos a construir tanques y a medir la cantidad de agua que una determinada población necesitaría de encontrarse en un albergue temporal. También aprendimos a calcular la cloración del agua y cómo limpiar pozos, que suelen versea afectados con los desastres naturales, ya sean inundaciones o temblores”, explicó Omar.

Seguramente, éste no será el mayor proyecto en que participe Omar, pero siempre será recordado por él como su primera verdadera experiencia en agua y saneamiento.

“Nos llamaron esa Navidad para que fuéramos al terreno a hacer la primera evaluación tras el temblor en Puerto Armuelles. Fuimos un grupo de NIT’s, RIT’s y FACT’s *, y a mí me encargaron de lo relativo a agua y saneamiento. Hicimos la evaluación, se presentó la propuesta del proyecto, que luego fue apoyado por la Federación”, expresa Omar y agrega que la propuesta presentada fue modificada en la práctica, primordialmente por el gran entusiasmo demostrado por la comunidad en participar.

“Al inicio, el proyecto consistía en que capacitaríamos cuatro voluntarios de la sede Central de la Cruz Roja Panameña y a otros cinco de la filial de Puerto Armuelles, para que ganaran la experiencia en campo y pudieran luego, continuar ellos el proyecto, después que nosotros nos retiráramos”, comenta Omar, para quien el hecho de contar en su equipo con voluntarios con estudios universitarios en física y química representó una gran ventaja.

En cuanto a los trabajos de limpieza de pozos, éstos iniciaron con un taller, seguido otro entrenamiento para los voluntarios en manejo de equipos de limpieza de pozos. Posterior a ello, las actividades continuaron con la limpieza de 48 pozos, la reparación de otros diez, incluyendo la protección de sus fuentes de agua, así como la implementación de cinco sistemas de drenajes.

Al mismo tiempo, el componente de educación en saneamiento, enfocado en la capacitación de la comunidad en tratamiento y cuidados del agua, inició con un taller práctico de tres días con la participación de la comunidad, en el que se abordaron temas de salud pública e higiene. El siguiente paso, fue la construcción de diez letrinas (hay otras veinte por terminar) y prosiguió cono la producción y distribución de material informativo de acceso público.

Participación activa para mejores resultados
De acuerdo a Omar, la participación de la comunidad fue sorprendente. “Las personas tenían deseos de trabajar. Sólo teníamos que decirles que necesitábamos hacer un hoyo para el pozo y en dos días había cavado 12 pies de profundidad”, recuerda.

Para este proyecto, los beneficiarios directos con la habilitación de los 40 pozos es de aproximadamente 300 personas, pero la población alcanzada con las charlas y la educación comunitaria en materia de salud, higiene y tratamiento de agua, es mucho mayor. Mediante este proyecto de agua y saneamiento, nueve voluntarios de la Cruz Roja Panameña, han adquirido valiosos conocimientos y han desarrollado las habilidades necesarias para llevar a cabo actividades relacionadas con la limpieza de pozos, construcción de letrinas y sistemas de drenajes.

“Esta experiencia en Puerto Armuelles fue un reto muy interesante, porque lo que habíamos aprendido en le curso, no era necesariamente lo que nos encontramos en el terreno”, señaló Omar, quien recordó una anécdota suscitada durante la ejecución de la obra, relacionada con las características del suelo en Puerto Armuelles, en donde con cavar sólo seis pies, ya empieza a salir agua. “Toda esa zona eran pantanos, y ello nos causó algunos problemas, por lo que tuvimos que ingeniárnosla y hacer algunos cambios que no precisamente nos habían enseñado en el curso. Prácticamente, estábamos obligados a bombear agua todo el tiempo”, relató Omar, el cual desea, tras esta primera experiencia en un proyecto de agua y saneamiento—seguir aumentando sus conocimientos y lograr un mayor nivel profesional.

“Es verdaderamente impresionante lo importante que es para todas estas personas beneficiarias del proyecto, las facilidades e infraestructuras que hemos ayudado a crear. Y ahora, ellos están conscientes que después de un desastre uno de los aspectos más importantes es el agua. Todos ellos saben de la gran importancia que tiene el acceso a agua segura para consumo. Yo creo que esa fue la razón principal, por la que ellos participaron tan activamente y apoyaron este proyecto”, concluyó Omar.

* National Intervention Team / Equipo de Intervención Nacional
Regional Intervention Team /Equipo de Intervención Regional
Field Assessment and Coordination Team / Equipo de Evaluación y Coordinación en el Terreno.

En cuanto a la creación y fortalecimiento de capacidades, el proyecto incluyó la capacitación de voluntarios tanto de la sede central de la Cruz Roja Panameña, como de su filial en Puerto Armuelles, quienes adquirieron valiosos conocimientos y experiencia en lo relativo al agua y saneamiento
 
  Más información:
- Especial: Día Mundial del Agua 2004 - 22 de Marzo
- Actividades en Panama
 
"Es verdaderamente impresionante lo importante que es para todas estas personas beneficiarias del proyecto, las facilidades e infraestructuras que hemos ayudado a crear. Y ahora, ellos están conscientes que después de un desastre uno de los aspectos más importantes es el agua. Todos ellos saben de la gran importancia que tiene el acceso a agua segura para consumo. Yo creo que esa fue la razón principal, por la que ellos participaron tan activamente y apoyaron este proyecto", Omar Robinson.
 
Los trabajos de limpieza de pozos iniciaron con un taller práctico, seguido de otro entrenamiento para los voluntarios en el manejo de equipos de limpieza de pozos. Posterior a ello, continuaron con la limpieza de 48 pozos, la reparación de otros diez, incluyendo la protección de sus fuentes de agua, así como la implementación de cinco sistemas de drenajes.
 
El componente de educación en saneamiento se enfocó en la capacitación de la comunidad en tratamiento y cuidados del agua y se abordaron temas de salud pública e higiene. El siguiente paso, fue la construcción de diez letrinas (hay otras veinte por terminar) y continúo con la producción y distribución de material informativo de acceso público.