Quito,
15 de marzo del 2004
Uno
de los mayores problemas dentro del sistema penitenciario
en Ecuador, constituye la escasa atención médica
dentro de los centros carcelarios, dado el número
de internos e internas que permanecen recluidos. Esta problemática
se agrava progresivamente debido a los retrasos en la aplicación
de justicia penal, lo que conduce a una sobrepoblación
en las cárceles y el inadecuado suministro de los
recursos para suplir las necesidades básicas. Los requerimientos mínimos como una infraestructura
adecuada, higiene, alimentación y acceso a un sistema
de atención médica básica no son siempre
proporcionados de acuerdo a los requerimientos y no se cumple
el compromiso para el cual fueron establecidos primariamente:
ser un sistema de rehabilitación que le de a los internos
e internas la oportunidad de reincorporarse a la sociedad.
El Capítulo quinto de la Convención Americana
establece el derecho de todas las personas “a que se
respete su integridad física, psíquica y moral”.
A nivel nacional, existen alrededor
de 30 centros de rehabilitación
social, incluyendo los centros de detención preventiva
de Quito y Guayaquil, que alojan cerca de 9.000 reclusos.
La población masculina oscila entre los 15 y 40 años
de edad, mientras que el 10% aproximadamente es femenina.
CENTROS DE DETENCIÓN LOCALIZADOS
EN QUITO¹
Centro de Rehabilitación NE 1 (ex Penal García
Moreno)
NE 2 ( ubicado en la Calle Ambato)
NE3 (Centro de Detención Provisional)
NE 4 e El Centro el Centro de Rehabilitación Social
de Mujeres (Ubicada en el Inca)
Los Centros 1y3 se encuentran ubicados en la misma área
general
Y la llamada “Clínica de Conducta” que
es adyacente a estas dos instalaciones.
Solamente cuatro centros de detención corresponden
a mujeres, hay algunos que son compartidos con madres e hijos.
El problema de la sobrepoblación se acentúa
en las áreas urbanas donde las instalaciones alojan
más del doble del número de internos previsto.
La situación en el centro de detención femenino
no es tan extrema como en el caso de los hombres, sin embargo
también excede su capacidad; este centro debe alojar
350 internas sin embargo al momento de nuestra visita habían
alrededor de 450, la mayoría de ellas con sus hijos,
que suman casi 80, lo que agrava la situación de su
permanencia.
LA ATENCIÓN MÉDICA
ES NECESARIA
EN SU CÉSPED DE CEMENTO VARIOS NIÑOS JUEGAN
A LA RONDA, ABRAZANDO TIERNAMENTE A SUS AMIGOS DE UN DÍA
Y JUNTO A ÉSTOS UNA ENORME CARPA CON UNA CRUZ DISTINTIVA,
ANUNCIA LA PRESENCIA DE UN EQUIPO DE MÉDICOS QUE LOS
VAN A ATENDER.
Las evidentes condiciones de falta
de sanidad e higiene ponen en riesgo la salud de las mujeres
internas y los niños,
algunas de ellas no tienen acceso regular a un adecuado sistema
de alimentación así como a infraestructura
sanitaria, gran parte de ellas dependen de la atención
directa de sus familiares; un importante porcentaje no tiene
a nadie quien las asista, ni visite
La atención médica especializada y el suministro
de medicinas no puede ser suplido en forma directa, tanto
más cuanto el tiempo y los valores invertidos por
consulta, no corresponden a la cantidad de personas que deberían
ser atendidas en un día. El centro de salud existente
en el lugar, no abastece la cantidad de personas así como
el tratamiento individualizado de cada paciente.
UNA BRIGADA DE ATENCIÓN MÉDICA
DE CRUZ ROJA
El Centro de Rehabilitación Social Femenino de el
Inca en el norte de la capital, fue visitado por una brigada
de atención médica de esta Institución;
luego de un profundo análisis de la situación
ya descrita, Cruz Roja Ecuatoriana coordinó la participación
directa con una Brigada compuesta por un médico, un
técnico en emergencias, cinco socorristas, cuatro
voluntarios de Juventud y todo un equipo logístico,
para asistir a 120 mujeres, niños y niñas,
en una jornada completa, que abordó las especializaciones
de medicina general, ginecología y pediatría.
Entre los diagnósticos y patologías encontrados,
se detectaron: inflamación viral de vías aéreas
superiores, infecciones bacterianas, de vías urinarias
y renales, inflamaciones postraumáticas, cuadros reumáticos,
depresión expresada mediante labilidad emocional (fácil
llanto) y cefaleas tipo tensionales y migrañosas.
En la gran mayoría se detectaron problemas ginecológicos
y la salud mental requiere la orientación de especialistas.
“Estamos muy contentas por la visita de la Cruz Roja,
ojalá no sea la primera vez que hayan venido, que
nos ayuden a conseguir medicinas que es lo más urgente
y que no se olviden de nosotros porque siempre los necesitamos,
quizá fuera una vez por mes”.
En una nueva fase y de acuerdo
a los requerimientos, Cruz Roja continuará brindando este tipo de atención,
caminando de la mano con las necesidades de la comunidad,
bajo estricto cumplimiento de la misión humanitaria
que guía nuestras actividades.
¹Fuente: Centro de Rehabilitación
Social de Mujeres de el Inca en Quito
Comunicación y Difusión
Cruz Roja Ecuatoriana
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