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Santo
Domingo, 9 de junio de 2004
Desde
el comienzo de la emergencia provocada en Jimaní, por la riada que a
finales de mayo arrasó con 120 viviendas y colapsó 300
más, la Cruz Roja Dominicana activó junto a
sus otros equipos de socorro, búsqueda y rescate,
su unidad de ayuda psicosocial, quienes a la par del personal
que ofreció atención pre-hospitalaria a los
heridos, brindó auxilio emocional a los sobrevivientes
de la tragedia.
Integrada
por dos psicólogos profesionales con el
apoyo de voluntarios capacitados en la materia, la unidad
de apoyo psicosocial, al principio, llevó a cabo terapias
grupales, principalmente con las personas ingresadas en albergues.
“Durante el momento de la emergencia, en la primera
fase las terapias son como una atención ambulatoria,
luego se implementó un programa en coordinación
con otras instituciones”, explicó Ernestina
De La Rosa, psicóloga de la CRD, quien asegura que
sí ha habido un cambio en las personas y éstas
están aceptando su duelo. “En términos
emocionales, una tragedia como ésta se puede definir
como un duelo colectivo”, aseveró.
El programa
en mención
consiste en asistir a los albergues y hacer terapias de
grupo en donde las personas
expresan sus sentimientos y verbalizan su experiencia, ya
que a pesar de tratarse del mismo hecho, cada persona reacciona
diferente.
“Gracias a las terapias de grupo, pudimos también
identificar a las personas que necesitan atención
individual, o que tuviesen un historial clínico y
para estas personas que requieren de medicación contamos
con el apoyo de un psiquiatra”, añadió Ernestina.
La tragedia
en Jimaní, además de causar centenares
de víctimas fatales, ha dejado en los sobrevivientes
una serie de traumas emocionales, que se manifiestan en trastornos
del sueño, paranoia, ansiedad, depresión, histeria
y en casos extremos hasta tendencias suicidas, principalmente
en aquellas personas que han perdido a toda su familia.
Paralelo
a la atención que reciben las víctimas,
la unidad de apoyo psicosocial de la Cruz Roja Dominicana
también asistió al personal y voluntarios que
participaron en las faenas de socorro, búsqueda y
rescate, quienes también requieren alguna forma de
terapia a fin de “desintoxicarles” de lo que
han estado expuestos.
Los niños: las grandes víctimas
Las diversas organizaciones locales y extranjeras que están
apoyando a los damnificados en Jimaní coinciden en
que son los niños los mayormente afectados tanto física
como psicológicamente por la tragedia ocurrida.
Es así que con el liderazgo de UNICEF y el apoyo
de otras organizaciones, entre ellas la Cruz Roja Dominicana,
se está implementando en Jimaní el programa
denominado “Retorno a la Alegría”, a fin
de promover la recuperación psicoafectiva, de los
niños y niñas víctimas del desastre
natural.
Este programa,
que también se utiliza con niños
víctimas de conflictos armados, es ejecutado por jóvenes
entre los 15 y 18 años y en su primera fase consiste
en capacitar a estos jóvenes en técnicas de
animación sociocultural y se les ha equipado con canciones,
materiales educativos y lúdicos, para trabajar con
grupos de niños entre 6 a 14 años, por lo menos
por tres semanas.
Si bien
los niños son los más afectados emocionalmente
por la tragedia, son las madres y padres los más abatidos
por la pérdidas de sus hijos, advierte la psicóloga
de la Cruz Roja Dominica. Y esta situación se dejo
percibir una semana después de las inundaciones, cuando
el domingo 30 de mayo, el pueblo dominicano celebraba el
Día de las Madres.
“Fue un día triste, realmente no parecía
un día de las madres, se veía todo muy desolado
y más aun cuando en estos últimos días
el pueblo ha sido frecuentado por personas que han ido a
llevar su contribución, sin embargo ese día
no vino casi nadie”, lamentó Ernestina, quien
se encontraba en Jimaní.
“Para aliviar el sufrimiento de las víctimas
de la riada en Jimaní, además de la ayuda humanitaria
de de artículos y enceres, se deberán implementar
programas de recuperación emocional, a fin de que
la depresión y el abandono se apoderen de las personas,
las cuales con el paso del tiempo buscan refugio en vicios
como el alcohol y las drogas”, advirtió Ernestina. |
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Las
diversas organizaciones locales y extranjeras que
están apoyando a los damnificados en Jimaní coinciden
en que los mayormente afectados, tanto física
como psicológicamente, por la tragedia ocurrida,son
los niños
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