Los jóvenes impulsan la salud en las comunidades olvidadas de Ecuador

 

21 de julio de 2004
Por Fernando Nuño en Loja

Katty Melania Bravo, de 16 años, tiene dos buenas razones para sentirse feliz. Recientemente fue elegida reina de la belleza en Tierras Coloradas, lo que la convierte en el centro de las miradas de su comunidad. La otra razón es que, desde hace unos días, su familia y otras 400 disponen de agua potable y saneamiento adecuado en sus viviendas.

“En la época seca teníamos que ir a buscar agua a varios kilómetros. En la época de lluvia había agua, pero provocaba a menudo parasitosis y diarreas en los niños”, explica Katty, vecina de la comunidad y voluntaria de la Cruz Roja Ecuatoriana.

Tierras Coloradas, una comunidad de 2,200 personas en la provincia de Loja, se beneficia de un plan de desarrollo regional que la Cruz Roja Ecuatoriana, con el apoyo de la Cruz Roja Española, implementa en 16 comunidades vulnerables, y cuyo principal componente es la salud comunitaria.

“Además de sistemas de agua y saneamiento, estas localidades dispondrán en menos de un año de un ambulatorio, una farmacia, un taller de costura y otro de carpintería, y la capacitación de todas las familias en salud familiar y preparación para desastres”, señala Patricio Aguirre, presidente de la filial de Cruz Roja Ecuatoriana en Loja.

Los indicadores de vulnerabilidad de la comunidad de Tierras Coloradas eran enormes antes de la intervención de la Cruz Roja Ecuatoriana. “El desempleo provocó una emigración masiva de los cabezas de familia a las ciudades del norte y al extranjero. Esta área pasa además de una acusada sequía a sufrir deslizamientos de tierras durante la época de lluvias”, explica Aguirre.

La mala calidad del agua provoca una situación de riesgo permanente en la población, sobre todos en los niños. “Por si esto fuera poco, la proximidad de la comunidad a la frontera con Perú (país vecino con el que Ecuador ha tenido conflictos territoriales en los últimos decenios), ha alejado cualquier desarrollo de esta zona de la provincia”, explica Carlota Celi, coordinadora de proyectos de Cruz Roja Ecuatoriana en Loja.

Recuperar la autoestima

Uno de los principales motores del cambio de Tierras Coloradas ha sido la actitud positiva de los jóvenes, que se involucraron rápidamente en el proyecto y han participado activamente en los talleres organizados por la Cruz Roja. “Esta comunidad presentaba, hace un año, uno de los más altos índices de delincuencia juvenil en la provincia. Los ingresos familiares eran bajos, la motivación de los jóvenes escasa, y los asaltos habituales”, señala Carlota Celi.

Después de un año, Tierras Coloradas apenas presenta índices de criminalidad. Por el contrario, cuenta desde hace seis meses con un grupo permanente de 17 jóvenes voluntarios de Cruz Roja, vecinos de la comunidad.

“Este grupo ya ha desarrollado un simulacro de evacuación con la participación de la comunidad. Fue un primer paso muy positivo. Después vinieron otros, como la organización de brigadas de vigilancia vecinales para que la gente pueda vivir tranquila”, señala Alicia González, trabajadora social de Cruz Roja Ecuatoriana.

El entusiasmo de jóvenes como Katty Melania, ha permitido contar con un grupo especializado en preparación y respuesta a desastres basado en Tierras Coloradas. En caso de producirse algún deslizamiento o accidente grave en la comunidad, alertan a la Cruz Roja en la ciudad de Loja, mientras el equipo interviene con primeros auxilios.

Prevención del VIH/SIDA

“Estas actividades nos han ayudado mucho a ganar confianza. Nos han unido más. Ahora nos queda menos para valernos por nosotros mismos y para poder mostrar un mejor futuro a los jóvenes”, dice Manuel Cando Carrión, presidente de la comunidad Tierras Coloradas.

Las ideas de los jóvenes no han parado desde que se inició el proyecto.

“Quieren iniciar talleres sobre educación sexual y prevención de VIH/sida. Algo muy positivo en una provincia donde hace pocos años era un mito el uso del condón”, dice Celi.

La provincia de Loja presenta un alto índice de migración y, según los responsables de Cruz Roja Ecuatoriana, son habituales los comportamientos sexuales de riesgo entre los retornados. “El riesgo de transmisión del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual de maridos a esposas es alto. Afrontando temas como la prevención del sida, los jóvenes han empezado ya a tomar el timón de su propio futuro”, añade Celi.

Katty Melania Bravo ahora bebe agua potable gracias al proyecto de la Cruz Roja Ecuatoriana
 
  Más información:
- Sitio Web de Cruz Roja Salvadoreña
 
Manual Cando Carrión, líder comunal, revisa que los sistemas de saneamiento funcionan. Alrededor de 400 familias de Tierras Coloradas se benefician del programa
 
“El acceso al agua potable ha mejorado las autoestima de la comunidad y el sentido de grupo de sus miembros”, señala Patricio Aguirre, presidente de la filial de Cruz Roja Ecuatoriana en Loja
 
Katty es una de las 17 jóvenes que se han convertido en voluntarias de la Cruz Roja