Un rayo de sol para los niños de Uruguay con VIH
 

26 de febrero 2004
Por Gabi Bacin en Uruguay

Un campamento de verano organizado por la Cruz Roja de Uruguay y una ONG proporciona momentos de alivio y felicidad a los niños uruguayos que viven bajo el doble peso del VIH y la pobreza.

Tan pronto como Karina llega a la playa, toma su toalla como una capa y se para frente al viento, imaginando que vuela. Karina tiene siete años de edad y es una de los 30 niños y niñas con antecedentes de pobreza para los cuales la Cruz Roja y FRANSIDA de Uruguay, han organizado un campamento de verano en Colonia, al sudoeste del país. Los niños también comparten otra característica aparte de la pobreza - ellos son seropositivos o tienen padres que lo son. Y este campamento les brinda un momento especial de alivio.

"Este es el segundo año que hemos organizado un campamento para crear un espacio de entretenimiento adaptado a las necesidades de los niños" explica Consuelo Ramírez de FRANSIDA. "Los niños vienen de familias muy pobres y para ellos, estas son sus únicas vacaciones. Lo más importante es darles la seguridad de que podrán regresar el próximo año. Esta es la clave para ellos”, enfatiza Consuelo.

Danilo Geymonat, voluntario de la Cruz Roja con más de siete años de experiencia, piensa que el campamento de verano ayuda a mantener la dignidad de los niños, y a la vez les permite ser ellos mismos.

"Estos niños cargan con mucha responsabilidad. Algunos de ellos están con medicamentos, otros tienen miembros de su familia que están enfermos o han fallecido y como son pobres, a menudo toman el cuidado de sus hermanos o son los que hallan el alimento para ellos" nos comenta Danilo. "Estar aquí les permite ser ellos mismos -ser niños nuevamente, jugar todo el día sin preocuparse por nada. Es emocionante ver la alegría que tienen y como gozan de todas las actividades,” dice, sonriendo.

El número de niños que viven con VIH/SIDA se ha incrementado considerablemente en Uruguay de acuerdo a Beatriz Deque, directora nacional de juventud de la Cruz Roja Uruguaya. "Principalmente por el aumento de los embarazos adolescentes y la falta de control ­ como medidas preventivas inadecuadas", agrega. La edad media en que las mujeres quedan embarazadas ha disminuido con la cifra más grande de embarazos entre los 16 y 24 años de la edad.

Para ayudar a manejar esto, la Cruz Roja de Uruguay está realizando actividades de educación y prevención para jóvenes a través de talleres, juegos y ferias en las escuelas, los centros de comunidad y otras instituciones. Ayudando a otras organizaciones como FRANSIDA, una asociación de gente viviendo con VIH/SIDA, ASEPO y la Comunidad Internacional de Mujeres.

“Puesto que la sociedad Uruguaya es muy conservadora, es muy difícil crear una red para la gente que vive con VIH/SIDA, pues se sienten muy expuestos. Por esta razón, es en la Cruz Roja, donde encuentran a menudo un lugar amistoso y seguro, en el cual pueden hacer su parte para limitar la extensión de la enfermedad" explica Beatriz.

Con 14 años de edad Paula sabe mucho sobre esa sociedad conservadora y la discriminación que existe. Desnutrida, con mala salud, sin ningún pariente que pueda cuidarla, ella ha rechazado a entrar a cualquier hogar de niños.

"Ellos quisieran que la pusiéramos en alguna casa vieja, donde pueda morir. Sin embargo, no podemos aceptar eso. Amenacé con entablar una demanda legal hasta que la aceptaron en un hogar para niñas y mírala ahora. Ha subido 15 kilos de peso, está con mejor salud y está siguiendo su tratamiento. Paula luce feliz," dice Consuelo orgullosa.

La Cruz Roja de Uruguay y FRANSIDA, desean construir un hogar para los niños que no tienen familia o quienes están en instituciones que no pueden abastecer sus necesidades - físicas y emocionales. Asimismo, desean asegurarse que haya un campo de verano cada año para estos niños.

“Un ejemplo es como reaccionan los niños frente a la comida del campamento. Muchos de ellos solían comer sólo si es que había algo y a menudo había muy poco. Cuando ven la comida que tenemos aquí en el campamento, algunos de ellos, comen hasta que consiguen un dolor de estómago", dice Beatriz.

Para Consuelo, el principal problema no es el VIH en su organismo, sino la pobreza y la marginación social. "Uruguay no es la excepción al hecho de que la epidemia de VIH/SIDA este afectando a las mujeres y a los pobres. Los niños están desnutridos y en tal condición, incluso si tuvieran acceso a la medicina, el tratamiento se hace muy difícil. En Uruguay, el acceso a las medicinas está garantizado pero otras necesidades básicas como alimento suficiente y seguro social no se cubren", explica.

Mientras tanto, en el campamento, los niños en tratamiento se reúnen, comparan sus tabletas y jarabes. Algunos de ellos incluso piden un juego especial como condición para tomar todas sus tabletas. Karina se muestra contenta porque en la escuela ella debe tomar sus medicamentos secretamente de modo que los otros niños no se rían de ella. "Aquí no es ningún problema. Puedo tomarlos tranquilamente", dice.

Paula también viene con sus tabletas. "Quiero participar. Deseo ser como usted y llevar a niños a lugares como este donde puedan jugar", dice a uno de los voluntarios de la Cruz Roja de Uruguay.

El campamento de verano en Colonia al suroeste de Uruguay proporciona algunos momentos de alivio a los niños que viven con la doble carga del VIH y la pobreza.
 
  Más información:
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- Perfil de Cruz Roja Uruguaya (inglés)
 
Danilo Geymonat, voluntario de la Cruz Roja desde hace siete años piensa que el campamento de verano ayuda a mantener la dignidad de los niños ya que les permite ser ellos mismos.
 
Para la mayoría de niños en el campamento de verano son sus únicas vacaciones. "Lo más importante para ellos es saber que van a regresar el próximo año", explica Consuelo Ramirez de FRANSIDA.