Cruz Roja Costarricense

Presente en las malas y en las buenas
 
 

CRUZ ROJA SIEMPRE AHI

* Primero víctima de accidente
* Ahora ganador del Tico Bingo


Por Paola Hernández Chavarría, Periodista colaboradora de Cruz Roja Costarricense

Jorge Fernández Palomo de 42 años de edad, profesor de matemática y vecino de San José, es uno de los beneficiados con el Auto Bingo de la Benemérita Cruz Roja Costarricense, jugado el 14 de diciembre del año pasado, pero que reunió a los ganadores el 28 de enero del 2004, para en un evento público, entregar los cuarenta vehículos reclamados.

Sin embargo, la vida no ha sido fácil para Jorge, quien un año atrás perdió sus piernas cuando tres sujetos, que ahora están en la cárcel, le echaron gasolina y le prendieron fuego, quemándole la mitad del cuerpo. Aquél momento fue horrendo para Fernández. Sin embargo, y pese a lo doloroso de la escena, él recuerda con gratitud cuando socorristas de la Cruz Roja llegaron a auxiliarlo y le trasladaron al hospital.

Desde entonces Jorge quedó confinado a una silla de ruedas para el resto de sus días. Sin duda, cinco meses internado en un hospital fueron suficientes para alejar el alcohol de su vida, recapacitar y convertirse de nuevo en lo que años atrás fue: un profesional.

Ahora la Cruz Roja vuelve a su vida, pero esta vez para entregarle un vehículo Renault Clio del año, con un valor de mercado cercano a los ¢7 millones (siete millones de colones), porque él es uno de los favorecidos del Tico Bingo. La emoción creció en la ceremonia de entrega de los premios, Jorge Fernández, también conocido como “Palomo”, reconoció incluso a periodistas que lo habían visitado en el hospital y que ahora cubrían la entrega de los vehículos.

Fernández vive en su casa de habitación junto con su madre que lo cuida y le asiste. Según comentó, la tarde del domingo que se realizaba el sorteo por la televisión puso más atención al juego de la Lotería Nacional que al bingo. "Yo pensaba en los premios de la lotería, nunca pensé en que podría tener algo con el Auto Bingo. Al otro día mande a comprar el periódico y vi la lista, casi me voy de espaldas cuando noté que estaba el número del cartón mío".

"Yo pensé que me estaban vacilando primero y luego que el bingo que tenía era falso. Le dije a mi sobrina que lo viera y sí estaba premiado. Por aquello de las dudas, me metí en la página de internet que es la oficial de la Cruz Roja y estaba ahí el mismo número. Ya para ese momento estaba más tranquilo de los nervios", comentó.

Si bien este regalo es una bendición, “Palomo” cree que lo venderá, pues no tiene cómo costear los gastos de mantenimiento y de adecuación para poderlo conducir.


ATAQUE DE NERVIOS
"Qué le digo, no se porque antes de leer el periódico me atacaron los nervios, y más cuando vi aquello, era imposible tanta bendición para mí luego del accidente. Gracias a Dios no ha faltado nada. Hay mucha gente buena que me ha tendido la mano, pero nunca pensé ganarme semejante carro. Ahora voy a poder salir a hacer mandados, claro hay que acondicionarlo. Gasto unos 10 mil colones por día cuando hay que salir al hospital, a la clínica, a la universidad", dijo.

"Me gustaría venderlo para comprarme otro más barato y acondicionarlo para mi y trabajar como taxista, aunque mi familia insiste en que es muy peligroso y que mejor lo deje para los mandados. Eso me permite independizarme ahora que voy a estudiar", aseveró.


SUERTE PARA TODOS
Cruz Roja Costarricense tiene 16 años de realizar bingos televisados y por consiguiente, de llevar alegría a muchos costarricenses y extranjeros que se dan la oportunidad de ayudar y de paso, optar por alguno de los premios: casas, vehículos, electrodomésticos, dinero en efectivo, etc. El tico bingo navideño sorteaba 100 vehículos y premios de consolación en efectivo. "Con la Cruz Roja todos pueden ganar", comentó Miguel Carmona, Presidente de la Benemérita, e indicó que los premios quedaron a lo largo y ancho del territorio nacional donde fueron vendidos los cotizados cartones.

LA TRAGEDIA
El 22 de febrero del 2003 comenzó un calvario para Jorge, su vicio por el licor lo llevó a protagonizar uno de los sucesos más crudos del país.

La tarde de ese sábado el ahora ganador y tres sujetos más, estaban tomando en una finca en Desamparados, que Fernández administraba.

Los hombres que nunca antes compartieron con la que sería su víctima, tenían la única idea de robarle para comprar drogas. Con un garrote le pegaron por la cabeza, provocando inconsciencia, lo que aprovecharon para amarrarlo y rociarlo con gasolina. Los agresores querían la clave de la tarjeta de Jorge, pero ante la negativa, no lo pensaron dos veces para prender un fósforo y convertirlo en una flama humana que acabaría por casi matarlo. Lo dejaron con la mitad del cuerpo, pero con algo que vale más, la vida y la libertad en Dios, dijo emocionado en la entrevista.

UNA NUEVA VIDA
Jorge Alberto Fernández Palomo ahora no es el mismo que hace un año atrás, si bien una tragedia le privó de volver a caminar, asegura que ha recuperado su vida y hace las cosas que nunca antes intentó.

"Nací hace casi un año, esa situación fue lo más difícil, pero hoy me tiene en mi casa, con mi madre y alentado para seguir adelante y dar lo mejor de mi en cada una de las actividades que realizo", dijo. "Atrás ni para tomar impulso" es el lema de este valiente hombre que fue quemado por tres delincuentes y quedó solamente con la mitad del cuerpo, a punto de perder su vida. Solo el milagro de Dios le dio una segunda oportunidad, que aprovecha al máximo tras la recuperación. Fernández se gana la vida dando clases de matemática a estudiantes de escuela y colegio; en su vivienda. Este dinero le permite hacer frente a muchos de los gastos médicos que tiene. "Palomo" como le dicen algunos conocidos, dejó de tomar y esta pendiente de ingresar a estudiar Administración de Empresas en la Universidad Estatal a Distancia (UNED), misma a la que solicitará una beca para cubrir parte de los gastos. "Dios me dio la oportunidad de vivir. Lo más duro es preguntarse ¿porqué a mí?, pero el es sabio y sabe cuando y como suceden las cosas. Todo en la vida tiene un propósito y yo debo de cumplir con el mío", manifestó sonriente.

Jorge Fernández Palomo, cuando recibía los documentos que lo acreditaban como ganador de uno de los vehículos sorteados en el Auto Bingo navideño. (Foto Róger Córdoba, Diario Extra)
 
Nindy Ureña, vecina de Zapote y esteticista de profesión, ganó otro de los lindos autos. "Le oré mucho a Dios para que me regalara un carro nuevo y fue así", aseveró sonriente al lado de su esposo Jim Baldwing.
 
Cristina Bruno, actriz y esposa del conocido actor César Meléndez (izquierda) también ganó un Renault. Según dijo el 2 de enero estaban haciendo labores de limpieza, cuando hallaron el cartón y lo revisaron por internet. "Yo seguí en lo que hacía, cuando escuché a mi esposa gritando que había ganado un carro. Me sorprendí. No se que va hacer con el carro, es su decisión", contó Meléndez. Al centro, Orlando Esquivel, Gerente de la Cruz Roja
 
Imagen de los ganadores del Auto Bingo que sorteó 100 vehículos Renault Clio 2004.