Ginebra, Bangkok, 3
de diciembre de 2004
En estos momentos,
en que se teme que las inundaciones y los deslizamientos de
tierra, provocados por una
serie de tormentas, hayan dejado un saldo de 1.000 muertos en
Filipinas y que el tifón Nanmadol se abate sobre el país,
la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja hace un llamamiento por valor de 2.000.000
de francos suizos (1.7 millones de dólares EEUU/ 1.3 millones
de de euros) para apoyar a la Cruz Roja Filipina (CRF) que presta
una asistencia vital a miles de damnificados que perdieron su
vivienda y están a la merced de los elementos.
Según
las últimas cifras oficiales, en el desastre
murieron casi 500 personas y otras 560 siguen desaparecidas.
En Luzón, la isla principal, muchas comunidades de los
alrededores de las ciudades de Real, Infanta y General Nakar
están anegadas de agua y barro, y sólo se puede
llegar en helicóptero. Hay más de 800.000 damnificados.
Además,
el tifón Nanmadol, el más violento
que ha azotado este año Filipinas, pone en peligro la
operación de socorro y rescate que ya se veía
comprometida por las dificultades de acceso y la destrucción
de
infraestructuras.
El llamamiento de la Federación Internacional
es preliminar, pues
corresponde a las tormentas anteriores. El llamamiento de emergencia
definitivo se hará una vez que, evaluado el impacto de
Nanmadol, se establezcan las necesidades de la población
damnificada.
La CRF que actuó rápidamente después
de las otras tres tormentas ¯ Muifa, Violeta y Winnie ¯ desplegó sus
equipos de intervención en casos de desastre que evacuaron
a las familias afectadas, administraron primeros auxilios y prestaron
asistencia de socorro y apoyo psicosocial. El 1 de diciembre,
la CRF decidió duplicar su propio llamamiento nacional
y solicitó casi un millón de dólares estadounidenses
para asistir a más de 40.000 familias.
"Las necesidades de las comunidades afectadas son enormes. Inicialmente,
nuestro apoyo a la CRF se centrará en proporcionar alimentos y artículos
de primera necesidad, incluidos equipos de cocina, mosquiteros y mantas",
informó Bekele Geleta, Jefe de la Delegación Regional de Asia Sudoriental,
de la Federación. "Además, distribuiremos materiales para
reconstruir las viviendas, botiquines de salud, artículos de higiene y
pastillas para purificar el agua, y prestaremos servicios de atención
básica de salud en unidades móviles. Nos preocupa que se produzcan
brotes de enfermedades cuyo vector es el agua y, por lo tanto, la Federación
también apoyará a los voluntarios de la CRF que impartirán
educación para la salud y harán controles de enfermedades en las
comunidades damnificadas."
Para más información o para
concertar entrevistas (en Ginebra disponemos de RDSI), sírvase
tomar contacto:
En Bangkok con:
Rosemarie North, Delegada de Información Tel. + 66 1823
9218 (móvil) / + 66 2640 8211 En
Ginebra con:
Roy Probert, Encargado de Información
Tel. + 41 22 730
4296 / + 41 79 217 3386
Eva M. Calvo, Encargada de prensa
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de Prensa + 41 79 416 3881
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