Comunicado de Prensa

Pekín/Ginebra, 25 de abril de 2004

Explosión en Corea: La Cruz Roja y la Media Luna Roja hacen un llamamiento de emergencia

El impacto de la explosión que devastó la ciudad de Ryongchon, República Popular Democrática de Corea (RPDC) se seguirá sintiendo por meses y, en algunos casos, por años, informó hoy la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en el momento de hacer un llamamiento por valor de 1.600.000 francos suizos.

La finalidad de este llamamiento es satisfacer las necesidades a corto y largo plazo de 10.000 personas durante 12 meses. La Federación Internacional solicita apoyo para reponer las existencias de la Cruz Roja, en particular, las de suministros de socorro necesarios en la fase de emergencia, a fin de responder a las necesidades domésticas de las personas que han perdido sus casas y de familias indigentes durante cuatro meses, y de prestar apoyo material y médico a largo plazo a los heridos graves. Asimismo, pide apoyo para incorporar actividades de rehabilitación y reconstrucción en los programas de la Cruz Roja de la RPDC.

"La explosión destruyó o dañó gravemente casi 40 por ciento de la ciudad. Una sola operación de socorro de emergencia no basta para mitigar el sufrimiento y la miseria que estamos viendo", comentó Niels Juel, Delegado Regional de Gestión de Desastres, de la Federación, y añadió: "Miles de personas han perdido todo o casi todo lo que tenían cuando ya estaban luchando por sobrevivir. Hay que darles la oportunidad de recuperarse, lo que requiere una asistencia sostenida."

Por ahora, las necesidades más urgentes son: alimentos; artículos básicos de higiene; equipos de cocina; ropa, y combustible para cocinar. También hay que ocuparse de reparar el sistema de suministro de agua, destruido por la explosión, explica Juel. La Cruz Roja ha iniciado una intervención e, inmediatamente después de la catástrofe, distribuyó miles de juegos de cocina, mantas, bidones de agua, toldos, pastillas de purificación de agua y botiquines de primeros auxilios, echando mano a las reservas de su centro de socorro de Sinuiju, a cinco kilómetros del lugar de los hechos, pero dichas reservas están prácticamente agotadas y es indispensable reconstituirlas.

Prestar apoyo al sistema de salud que no da abasto es otra prioridad inmediata, puntualizó también Juel. La Cruz Roja de la RPDC y la Organización Mundial de la Salud distribuyeron suministros médicos, incluidos antibióticos, medicamentos básicos y anestesias, pero las necesidades subsisten. En los próximos días, el hospital condal de Ryongchon y el hospital provincial de Sinuiju, así como otros seis hospitales y clínicas más pequeños de la zona recibirán más artículos médicos y de socorro, procedentes del depósito central de la Cruz Roja que se encuentra en Pyongyang.

Para más información o para concertar entrevistas, sírvase tomar contacto con:

En Beijing,
John Sparrow, Delegado regional de información, Tel + 86 10 6532 7162 / + 8613 50 120 5972

En Ginebra,
Eva M. Calvo, Encargada de prensa Tel: + 41 22 730 43 57 / + 41 79 217 33 72
Teléfono de guardia del Servicio de Prensa Tel. + 41 79 416 38 81