Terremoto en Perú, 15 de agosto de 2007

 
 
Las evaluaciones de Cruz Roja permitieron reconocer las necesidades más urgentes de la población afectada que son de alimentos, alojamiento, acciones de saneamiento y sobretodo agua. “Durante esos dos minutos pensé que estábamos viviendo el fin del mundo”, dice Martha Rodriguez, una mujer de 54 años que contó su historia a los voluntarios de Cruz Roja Peruana, “Pero ahora sabemos que el fin del mundo es ahora que no tenemos qué comer ni que tomar”.
   
   
   
 
  
 
.